Aproximadamente un 15% de estas instalaciones han echado el cierre ante la sequía. Recurrir a cubas de agua no potable sube el precio a los vecinos a más de mil euros a la semana.
Más de un 15 por ciento de las piscinas comunitarias de la Axarquía y de la Costa del Sol Occidental están cerradas por la falta de agua. Los bandos municipales prohíben su rellenado. En las próximas semanas la situación podría ir a peor. Rincón de la Victoria, Marbella, Mijas son algunas de las localidades que han tomado esta medida.
Hasta ahora, las comunidades han recurrido a cubas de agua no potable, una solución complicada por el tratamiento y los análisis requeridos y por el precio: 300 euros, 12.500 litros. Semanalmente les puede suponer más de mil euros. Por eso, la mayoría de comunidades han optado por el cierre de piscinas.
Según el catastro, hay 80.000 piscinas privadas en la Costa del Sol.