Les dijeron que serían tres o cuatro meses pero ya llevan cuatro años esperando a poder inhumar de nuevo los restos de sus familiares.
Hay alrededor de 140 o 150 cajas en las dependencias del cementerio.
Lo contamos en Andalucía Directo.
Un grupo de vecinos de Arcos de la Frontera denuncia la situación en la que se encuentran los restos de sus familiares en el cementerio municipal, donde, según aseguran, llevan más de cuatro años guardados en cajas de cartón a la espera de unas obras que todavía no se han realizado. La situación, que hemos podido ver en el programa Andalucía Directo de Canal Sur Televisión, afecta a decenas de familias del municipio.
Según explican los vecinos, el Ayuntamiento les comunicó hace años que era necesario realizar obras en una zona del camposanto y que, para poder llevarlas a cabo, se exhumarían temporalmente los restos de los nichos afectados. Les aseguraron que la situación sería provisional y que en pocos meses volverían a colocarse en su lugar, pero denuncian que el tiempo ha pasado sin que se haya ofrecido una solución definitiva.
Antonia es una de las afectadas. Sus padres y las cenizas de su hermana estaban en el nicho número 610. “Nos dijeron que sería para tres o cuatro meses, pero en noviembre hizo ya cuatro años que los sacaron”, explica. Desde entonces, asegura que los restos permanecen almacenados junto a los de otros vecinos.
Los familiares calculan que hay alrededor de 140 o 150 cajas con restos humanos guardadas en dependencias del cementerio. Algunos recuerdan que firmaron las cajas en su momento para poder identificarlas, aunque desconocen en qué estado se encuentran actualmente tras años almacenadas y con la preocupación añadida de posibles humedades por las lluvias.
Auri, otra vecina afectada, creó un grupo de guasap para reunir a las familias y reclamar una solución conjunta. “Parece que solo hay una persona afectada, pero somos muchas. Mi suegra incluso habló del tema con el alcalde en la radio y no ha servido para nada”, lamenta.
Los vecinos aseguran que durante este tiempo han intentado obtener respuestas del Ayuntamiento en numerosas ocasiones. Algunos incluso han dejado de llevar flores al cementerio porque no tienen un lugar concreto donde recordar a sus familiares. “Antes venía aquí, limpiaba el nicho y le ponía flores. Ahora las pongo en mi casa”, relata una de las afectadas.
En el cementerio hay cerca de 490 nichos, según estimaciones de los propios vecinos, y aún quedarían decenas por volver a reunir o recolocar. Mientras tanto, muchos familiares temen que la situación se prolongue indefinidamente.
Desde el Ayuntamiento de Arcos de la Frontera explican que las obras se han retrasado porque existen restos que no han sido reclamados por familiares, lo que impide proceder a su exhumación hasta que se confirme la situación de todos ellos. Según el consistorio, será a partir de ese momento cuando puedan iniciarse los trabajos.
Mientras tanto, Antonia y el resto de vecinos continúan esperando una solución que les permita devolver los restos de sus familiares a un lugar definitivo donde poder rendirles homenaje.