El escudo antimisiles de la OTAN en la Base de Rota dispone de un nuevo destructor estadounidense, el USS Paul Ignatius. Llegó hace una semana y su primera misión se desarrollará en aguas del mar Mediterráneo.
El escudo antimisiles de la OTAN en la Base de Rota dispone de un nuevo destructor estadounidense, el USS Paul Ignatius. Llegó hace una semana y su primera misión se desarrollará en aguas del mar Mediterráneo.
Dispone de todo un arsenal: casi 100 misiles para defensa antiaérea y antisubmarina, y algún otro armamento de diversa índole.
Su radio de acción se centrará en las aguas del Mediterráneo, en la que será su primera misión dentro de un mes, cuando acaben labores de mantenimiento y acomodo de la tripulación en Rota.
Su llegada a Rota, dicen, estaba ya planificada. No tiene relación, aseguran, con la próxima cumbre de la OTAN en España. Ni tampoco, insisten, con la invasión rusa de Ucrania.