Con los restos de redes desechadas confeccionan bolsas para limpiar los fondos marinos.
Una nueva forma de luchar contra la desaparición de su oficio.
Doce mujeres de Barbate (Cádiz) confeccionan con restos de redes pesqueras unas bolsas que se utilizan después para recoger residuos en el mar.
El proyecto, denominado "Libera", concilia la limpieza de los fondos marinos con la lucha por un oficio en extinción, ya que estas barbateñas son de las últimas rederas que van quedando en España.
Agrupadas en la Asociación de Mujeres Rederas de Barbate, AMUREBAR, ahora tienen un nuevo pedido de 300 bolsas, que confeccionan con las redes desechadas de los barcos.
Como si de patronaje se tratara, cortan en cuadrados la parte aprovechable y zurcen los rotos hasta convertir los restos en bolsas.
Trabajan mano a mano con la Asociación Oceánidas, cuyos buzos limpian los fondos marinos de plásticos, latas y vidrios, con ayuda de estas bolsas.