La medida fue aprobada por PP y Vox por motivos de verificación de identidad, con la exclusión de casos por motivos médicos justificados.
La comunidad musulmana considera que la medida solo genera desconfianza y dificulta la convivencia.
La mitad de la población censada de Níjar siente que la medida del Ayuntamiento de Níjar, de impedir el acceso a dependencias municipales a la persona que lleven burka por razones de verificación de identidad, criminaliza a la comunidad musulmana. Comunidad que vive ahora el periodo del Ramadán.
El centro de imanes de Almería ha mostrado su rechazo a la decisión del Ayuntamiento de Níjar de impedir el acceso a dependencias municipales con burka o niqab. La medida aprobada, una moción presentada en sesión plenaria por Vox y apoyada por el PP, excluye a los supuestos debidamente acreditados por razones médicas.
La medida, con la que la corporación municipal busca facilitar la identificación visual del rostro en aquellos trámites y servicios presenciales en los que resulte imprescindible para la verificación de identidad, para la comunidad musulmana solo genera desconfianza y dificulta la convivencia.
Níjar cuenta con una población de casi 33.000 vecinos de los que casi 15.000 son extranjeros censados. El trabajo en los invernaderos ha sido la atracción que ha conducido a los inmigrantes, la mayoría marroquíes, para llegar al espacio del Cabo de Gata-Níjar. Cifras que no visibilizan la existencia de 3.500 personas que viven en 40 asentamientos irregulares. Una realidad que revela un grave problema de vivienda en el municipio.