Agustín Gómez Arcos, autor almeriense, nacido en Enix en 1933, triunfó en su voluntario exilio en Francia y fracasó en nuestro país, donde fue arrinconado en la esquina de los malditos. En las últimas décadas se ha recuperado su obra en España y hoy está considerado como una de las voces más importantes del exilio literario español.