El debut en la narrativa de Rodrigo Gervasi, "La grieta", sirve de termómetro de una generación que se ve particularmente afectada por las distintas precariedades de nuestro tiempo. También dibuja un relieve íntimo en torno al protagonista de estas páginas, Hugo, un joven que espera a que algo le suceda, espera que las cosas y las personas se muevan de sitio para que algo ocurra. Aunque ese algo sea un algo terrible que termine por hacer saltar por los aires la casa que se comparte, de la que no se sale porque no sabe cómo salir. Un algo terrible que hará saltar por los aires los mismos valores morales que toda persona necesita para transitar por la vida.