La arqueología de Cártama, ubicada en la provincia de Málaga, revela una rica secuencia histórica que se remonta al siglo VIII a. C., cuando los fenicios establecieron contactos comerciales con poblaciones indígenas locales, dando origen al asentamiento conocido como Cartha, que significa "lugar oculto". Este período inicial fusionó elementos indígenas con influencias orientales, evolucionando hacia una ciudad ibérica significativa durante los siglos VI al IV a. C., caracterizada por estructuras urbanas intensas y remodelaciones continuas hasta el siglo I a. C.