Antonio Sanz, criminólogo residente en Cádiz, conecta criminología, psicología y política para explicar un fenómeno cada vez más presente en la conversación pública: el populismo punitivo. Con un estilo cercano, irónico y accesible desmonta la idea de que más castigo equivale a más seguridad y muestra por qué, pese a vivir en sociedades objetivamente más seguras, percibimos la delincuencia como una amenaza constante.