El Dr. Martín opera en todo el mundo de forma altruista con una técnica, con el paciente despierto, que permite tratar casos que de otra forma serían inoperables. Pone a disposición de los demás sus altas capacidades porque cree que debe hacerlo. Estamos en una crisis de credibilidad, dice, pero yo veo luces, creo que hay gente buena y eso me da esperanza...