En La Mañana de Andalucía de Jesús Vigorra, Antonio García Barbeito dedica sus perversos a la vaca Fadie. Se fue Moreno Bonilla al Valle de los Pedroches, a visitar ganaderos y buscar quienes lo voten. Buena tierra cordobesa que tiene entre sus sabores exquisito lomo en orza y magníficos jamones, y una carne de retinta que en cualquier sitio la ponen con tan buenos resultados como el lechón que se come. La dehesa de esas tierras da unas riquezas enormes. Que entre las vacas de vientre y los cochinos de engorde, allí hambre no pasarán ni los ricos ni los pobres. Pero Moreno Bonilla al estar allí, acercose a ver a una vieja amiga, talismán, dicen a voces los que saben que Moreno fue allí a una sesión de roce -de roce muy cariñoso, con muy buenas intenciones, de abrazo muy cariñoso, que es cariñoso este hombre. Pero? ¿qué amiga era esa del Valle de los Pedroches? ¡Una vaca blanquinegra que tiene Fadie por nombre! Dice que le trae suerte, y fue y le consultó, entonces, y ahora vuelve a consultarle y la vaca?¿le responde? Lo único que faltaba es que ya las elecciones, en vez de encargar encuestas, encargaran opiniones de animales de la granja y de las frutas del bosque. Dime tú, mi vaca amiga, y te daré pienso doble, si el 19 de junio ganaré las elecciones, ¿y será por mayoría o hará falta quien me apoye? Tengo una vaca lechera a la que invoco de noche y le pregunto por todo, y todo me lo responde. Lo malo será que gane y vaya la vaca entonces y se presente en San Telmo exigiendo condiciones: Exijo establo y pesebre, pienso y buenas vaca?ciones.