'¡Mamá que me voy¡' Éstas fueron las últimas palabras que Paco Molina, de 16 años, le dijo a su madre Rosa aquel 2 de julio de 2015. Era viernes cuando el joven salió de su casa para pasar un rato con sus amigos en la capital cordobesa. Aquella tarde-noche envió un mensaje a su padre, Isidro, diciéndole que se quedaría a dormir en casa de uno de sus mejores amigos, el cual conocía la familia. Desde entonces, se encuentra en paradero desconocido y sus padres siguen sin conocer qué le pudo ocurrir. La Policía ha trabajado en más de doscientos avistamientos de Paco en estos últimos años y lo ha buscado en una decena de países, incluidos Irak y Siria, pero sin resultados. Han pasado seis años e Isidro y Rosa, padres de Paco, viven desde entonces con la esperanza de poder localizarle. Conversamos en "Desaparecidos" con los padres de Paco, Isidro Molina y Rosa Sánchez.