Muchos españoles no cambiarían sus vacaciones en la playa por un país en el que apenas hay camas y duchas y en el que beber agua es un regalo. En cambio, Arístides ha dicho que para él es mucho más gratificante pasar unas vacaciones en Etiopía que en España y ha asegurado que es un lujo ver la sonrisa de la gente que no tiene absolutamente y que con cualquier gesto son felices. Arístides explica que lo que más necesitan los etíopes es agua, una necesidad básica de la que no pueden disfrutar sin hacer un largo recorrido para conseguirla. Debido a esta gran necesidad, el voluntario ha colaborado junto a la ONG 'Amigos de Silva' a la construcción y el arreglo de pozos.