Inma del Río canta desde que tiene uso de razón. Con 8 años cantaba en el coro rociero de su pueblo y, a los 9 años, se subió por primera vez a un escenario para cantar copla. Su inclinación hacia esta corriente flamenca viene dada por la continua banda sonora que acompañaba el ambiente de su casa, con Marifé de Triana, Lole y Manuel, Triana, Joaquin Sabina, Naranjito de Triana, Camarón? Con 11 años dio por primera vez clases de canto, con Adela Domingo, maestra de tonadilleras y pianista. Se presentó a multitud de concursos de copla, hasta que con 15 años formó su grupo de sevillanas, rumbas y hasta canciones litúrgicas para las bodas. Sus abuelos eran cantaores aficionados, de ahí su fascinación por el mundo del flamenco más hondo. Con 17 años se fue a Sevilla a estudiar flamenco. Estuvo cuatro años estudiando en la Fundación Cristina Heeren, y con 21 años entró en el programa de Canal Sur ?Se llama copla?, en la segunda edición. Tras su paso por el programa, se dedicó durante casi tres años a cantar copla. Después de esto, quiso seguir estudiando y aprendiendo, y comenzó a impartir clases en el conservatorio Cristóbal de Morales para estudiar Cante Flamenco. Hoy tiene el grado profesional de Cante Flamenco. Aunque el flamenco sea lo que mas ha estudiado, el carnaval, en los últimos años, ha sido su gran fuente de inspiración. Lo ha utilizado como herramienta de estudio para crear armonías y para sacar voces. A día de hoy, sigue cantando en su grupo flamenco y la copla le sigue emocionando.