Los Evangelios canónicos no especifican el número exacto de clavos ni el punto anatómico preciso donde fueron introducidos. Las explicaciones proceden de la tradición posterior, de la reflexión teológica y de la evolución del arte cristiano. Si quieres ver más noticias destacadas, visita la web de Semana Santa. Y entra en CanalSur Más para ver el programa completo. Descárgate la App de CanalSur Más en: Play Store y Apple Store.
Saber con exactitud cuántos clavos se usaron y dónde se colocaron en la crucifixión de Jesucristo no es solo una curiosidad morbosa, sino una cuestión que conecta historia, fe y arte. Los Evangelios no dan ese detalle, y por eso existen dudas sobre si fueron tres o cuatro, si atravesaron las palmas o las muñecas y si los pies fueron clavados juntos o por separado.
Estas incógnitas interesan porque afectan a cómo entendemos las prácticas romanas, a la coherencia física del suplicio y a la tradición iconográfica que durante siglos ha modelado la imagen del Crucificado en la cultura occidental. Con la ayuda de la periodista Claudia Anaya, buscamos las respuestas.