canal sur con la cultura
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Pedro Osakar: 'Vivimos días raros pero muy interesantes desde el punto de vista creativo'

Es artista visual y catedrático en el Departamento de Pintura de la Facultad de Bellas Artes en Granada

Convirtió sus días de aislamiento en una soledad participada, pensando, leyendo, escribiendo y compartiendo los pensamientos con los demás

Siente que vivimos en el lado bueno y privilegiado

Juega con imágenes que son mediadoras de valores culturales y se fija en los no lugares construidos y trabaja con fotografías que son ficciones, utopías

Su musa es la curiosidad 

canalsur.es le acerca las reflexiones de artistas andaluces o que viven en Andalucía sobre cómo afecta la covid-19 a la cultura y al proceso creativo

Catrina Winkler Lozano 11 September 2020

Pedro Osakar (Pamplona, 1965) es artista visual. Tiene su estudio en Granada desde hace 30 años. Compagina su trabajo como artista con la enseñanza en la Universidad de Granada.

Tiene tres proyectos expositivos que se han pospuesto hasta ver cómo evoluciona la pandemia. Sigue trabajando en el estudio pero sin saber muy bien como serán las cosas de aquí en adelante. Resalta que venimos de una crisis económica que supuso "un parón muy grave en el mercado del arte y con esta nueva crisis todo se va a complicar mucho más".

Dice que lo bueno de la rutina de los días de confinamiento era no tener rutina. Podía hacer o dejar de hacer alguna actividad sin remordimiento. Alterar la agenda del día. Dedicar más tiempo a lo que le gustaba e ignorar lo que no le agradaba.

Asegura que el trabajo creativo no para. La situación cotidiana de lo importante, la salud, la educación, es dramática y supone un baño de realidad que recoloca el papel que cada uno de nosotros desempeñamos en nuestros contextos. Así que ver la realidad desde el arte exige si cabe más responsabilidad.

Convirtió sus días de aislamiento en una soledad participada, pensando, leyendo, escribiendo y compartiendo los pensamientos con los demás.

Siente que vivimos en el lado bueno y privilegiado. Para él, es evidente que una situación así no nos deja indiferentes. El arte en cualquier caso supone una mirada crítica a lo que acontece, al día a día. 

El trabajo en la Universidad, por ejemplo, ha significado una intensificación en el uso de los medios digitales y los recursos online. El arte cuenta con importantes bases de datos en museos e instituciones culturales que son de gran ayuda.

FOTOGRAFÍAS UTÓPICAS

Trabaja con fotografías que son ficciones. No reproducen la realidad sino que la codifican, reinterpretándola -a través de un proceso digital- en algunas utopías culturales y políticas. Las apariencias del mundo real se convierten en una variedad de distorsiones utópicas.  

¿Se refugia ahora más en la cultura? 
-No más que antes. La práctica del arte es casi siempre un proceso introspectivo y solitario. En general tenemos más tiempo para leer y pensar.

Comenta que son días raros y rutinas extrañas pero desde el punto de vista creativo son muy interesantes. Como autónomo puede seguir yendo al estudio a trabajar. El trabajo en el estudio sucede sin los condicionantes temporales del exterior.

SIN DINERO NO HAY TRABAJO VOCACIONAL

Para él, el arte es una parte esencial de la cultura y la cultura lo es todo para una sociedad. Es parte esencial de la condición humana. Tiene toda la importancia. El arte en estos días raros se ha convertido en un espacio ideal para compartir experiencias. En un tema de conversación que tiene significado, creando momentos memorables.

Entiende que el arte y la cultura son un bien social por encima de la lógica del mercado; y el valor que le damos los artistas contiene un significado moral. Así que hablar de valor es relativo. "Lo que hacemos es hermoso, y así tiene que ser; este es un trabajo vocacional y no se hace por dinero. Pero sin dinero no se puede hacer, también es cierto", añade.

LA IMAGEN Y LA PALABRA

Juega con imágenes que son mucho más que imágenes. Son mediadoras de valores culturales; contienen metáforas nacidas de la necesidad social de construir significados. Para él, el arte es un producto social. La imagen y la palabra deben verse como históricamente situadas y producidas y no como fruto de la inspiración de personas dotadas de un genio innato. La utilización de las imágenes, las películas y los relatos actúan como un inmenso archivo sobre el que realizar múltiples operaciones de redefinición y apropiación.

Siente que su trabajo no es más importante que el de una persona que se dedique a la enfermería o a limpiar. "Por supuesto hay ciertas labores esenciales que son poco reconocidas tanto salarial como socialmente. Son trabajos que están muy separados del gran relato liberal-mercantil de la meritocracia. La ideología dominante es que la jerarquía social es una jerarquía de habilidades, por lo que las personas en la cima piensan que son mejores que otras. Todos tendemos a juzgar el valor personal del otro por su riqueza externa".

UN NO LUGAR CONSTRUIDO Y MUCHA CURIOSIDAD

Para un observador atento -dice Pedro Osakar- la ciudad es un libro abierto. Si queremos entenderla hay que recorrerla y explorar sus espacios desde un punto de vista muy particular: paredes en esquinas y cruces de las calles a la sombra donde llevar la luz de un proyector que escribe la palabra 'nowhere', 'en ninguna parte'.

Así se  llama uno de sus proyectos que surge en 2010 cuando realiza su primera visita a Nueva York, una ciudad compleja e intensa. Para él, una urbe es un lenguaje, un archivo de posibilidades y caminar, caminarla es el acto de hablar ese lenguaje, de seleccionar de entre las posibilidades, de experimentar y contradictoriamente 'nowhere' es un lugar urbano que está delante de nuestros ojos, un no-lugar construido

Sobre sus primeros recuerdos del Arte, se ve de niño dibujando, dibujando mucho, fundamentalmente porque -dice-que siempre ha sido muy curioso.

"De alguna manera me servía para fijar esa curiosidad, pero nunca he tenido una conciencia sobre una idea de arte o de si lo que estaba haciendo era arte. Más bien, creo que siempre me recuerdo fabricando cosas, objetos, experiencias, dispositivos  con la intención de provocar algún tipo de respuesta a mí mismo y a los demás, por lo tanto te diré que es algo más complicado".

Y está la fotografía. Está la pintura. Está la escultura y todas son posibilidades, diferentes formas de estar y todas pueden entenderse como Arte. Reconoce que nunca ha tenido un objetivo concreto y después de 35 años dedicados al arte, esas aspiraciones o esos deseos le resultan anecdóticos. "Sí que es verdad que al echar la vista atrás te reconoces en preocupaciones, obsesiones que se repiten y en mi caso creo que en mi trayectoria profesional es un todo donde hay hitos que han ido dejando marca, memoria".

Califica su balance de muy positivo "pero evidentemente me quedan muchas cosas por hacer y no miro al pasado, miro al futuro. La curiosidad es suficiente para seguir dedicándome a esta cosa tan extraña que es el arte".

¿Qué mensaje le da al público?

-Las instituciones y las formas tradicionales de organizar la cultura y el arte en particular son el problema, no la solución. Cuanto más dure esta situación, más nos veremos privados de lo que parecía indispensable y quizás nos demos cuenta de que lo que pensábamos que era esencial al final no lo es.

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