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OTAN

Sistema antimisiles, un escudo defensivo global para 2018

El sistema antimisiles de la OTAN, en el que España participará con la base naval de Rota, consiste en la creación de un "escudo" para proteger a los miembros de la Alianza de eventuales ataques con misiles, que se prevé esté operativo en 2018.

Informativos CanalSur 05/10/2011

La OTAN adoptó en noviembre de 2010 una de sus decisiones más ambiciosas durante la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno celebrada en Lisboa, al aprobar un nuevo modelo de actuación en cualquier lugar del mundo y asumir el sistema de defensa antimisiles en colaboración con Rusia.

Esta estrategia se pondrá en marcha durante la próxima década y hasta el momento, además de España, albergarán instalaciones y componentes Polonia, Rumanía, Holanda y Turquía.

Al renunciar en 2009 EEUU a sus planes de despliegue de elementos estratégicos de su escudo en Polonia y la República Checa, que Rusia consideraba una amenaza directa a su seguridad, el secretario general de la OTAN,  Anders Fogh Rasmussen, propuso conectar los sistemas antimisiles de EEUU, la OTAN y Rusia.

EEUU venía desarrollando un escudo antimisiles desde la etapa de George W. Bush (2000-2008), quien lo paralizó tras encontrarse con problemas de carácter financiero por su elevado coste (se estimó en más de 20.000 millones de dólares) y por las reticencias de algunos aliados.

Barak Obama anunció el 17 de septiembre de 2009 el abandono del proyecto tal como se concibió y se sumó a uno de alcance global, lo que abrió el camino para una mejora de las relaciones con Rusia.

El sistema antimisiles de la OTAN, que aún se encuentra en fase de desarrollo, será operativo para misiles de corto y medio alcance con una proyección de hasta 3.000 kilómetros.

Consiste en un complejo entramado de comunicaciones, radares y cohetes que se encargará de detectar y destruir en vuelo cualquier misil o conjunto de misiles lanzados contra la OTAN.

El sistema antimisiles combina varios componentes (terrestre, naval y aéreo) de varios orígenes, el primero de los cuales está compuesto por las capacidades terrestres que EEUU está desarrollando en varios países europeos y que cederá a la Alianza.

Estas capacidades incluyen un radar en Turquía y misiles interceptores de medio alcance en Polonia y Rumanía, países que han firmado ya acuerdos bilaterales con Washington, mientras que se esperan más pactos en un futuro próximo con otros Estados.

El componente naval está formado por radares y sistemas de interceptación basados en buques -como los equipados con sistemas de defensa aérea "Aegis" que EEUU ya ha puesto a disposición del proyecto-.

El objetivo de la Alianza es que para la próxima primavera pueda haber ya una capacidad provisional de defensa antimisiles, que recibiría el visto bueno de la cumbre que la OTAN celebrará en mayo de 2012 en Chicago (EEUU).

El calendario actual incluye un despliegue casi inmediato de buques en el Mediterráneo oriental, y para 2015 se prevé la entrada en funcionamiento de los misiles interceptores basados en Rumanía, y posteriormente se sumarían los basados en Polonia (2018).

La OTAN espera que el programa que conectará los dispositivos de varios países sea capaz de funcionar para la cumbre de jefes de Estado y Gobierno de mayo del año próximo en Chicago.

El coste del sistema defensivo rondará los 200 millones de euros, suma que será distribuida entre los 28 aliados por un período de diez años.

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