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La hora de Andalucía

¿Cómo visibilizar la igualdad desde la ciencia?

La brecha aparece desde edad temprana. Según datos del último informe PISA, las niñas se creen menos capaces a la hora de alcanzar objetivos que requieran habilidades científicas

Existe un techo de cristal que impide a las mujeres llegar a los puestos más altos y tienen menos probabilidades de ser vistas como líderes científicas.

No tienen modelos a seguir, padecen los problemas de la conciliación laboral y familiar, tiene obstáculos para que su trabajo sea reconocido y dificultad a la hora de conseguir financiación.

11/02/2019

Este lunes se celebra el Día Internacional de la Mujer y de la Niña en la Ciencia, que tiene como objetivo visibilizar a las mujeres científicas e intentar reducir la brecha de género en los sectores de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas que persiste desde hace años en todo el mundo.

Esa brecha aparece desde edad temprana. Según datos del último informe PISA, las niñas se creen menos capaces que los niños a la hora de alcanzar objetivos que requieran habilidades científicas. Esta falta de confianza, denominada autoeficacia en ciencias, es común en la mayoría de los países de la OCDE. En la OCDE, solo el 5,2 por ciento de las chicas, frente al 12 por ciento de los chicos, espera trabajar en ciencia e ingeniería. También son menos las mujeres que quieren dedicarse a las tecnologías de la información y la comunicación. El primer momento en el que los alumnos toman una elección masiva en torno a lo científico es en bachillerato. Ahí ya se ve la primera simetría. El 46,6 por ciento de los alumnos que escogen el bachillerato científico son chicas frente al 53,4 por ciento de los chicos.

En la universidad la tendencia es similar y una vez que finalizan sus estudios también existe un techo de cristal que impide a las mujeres llegar a los puestos más altos. En la etapa temprana de la investigación, más de la mitad de los profesionales son mujeres, pero la balanza se desequilibra hasta el 25 por ciento entre quienes terminan la tesis doctoral y ejercen como profesoras. Esto se debe entre otros motivos a la falta de modelos a seguir, los problemas de conciliación laboral y familiar, los obstáculos para que su trabajo sea reconocido y al dificultad a la hora de conseguir financiación para sus proyectos.

Tanto en libros de textos como en medios de comunicación, la referencia a mujeres científicas es mínima. Apenas una cuarta parte de los investigadores citados en la prensa son mujeres. De hecho, las fuentes científicas masculinas citadas triplican en número a las femeninas.

En las esfera académica, el género femenino solo ocupa el 21 por ciento de las cátedras, el 10 por ciento de los cargos de rector y el 21 por ciento de los puestos directivos de la instituciones de investigación; mientras que en los organismos públicos de investigación, apenas supone el 25 por ciento de la categoría más alta.

En todos los países y disciplinas, los estudios muestran que los investigadores hombres reciben más fondos de investigación que las mujeres. Además, las mujeres salen perjudicadas frente a los hombres cuando la revisión para pares evalúa al solicitante en lugar de la calidad de sus proyectos científicos.

En comparación con los hombres, las mujeres tienen menos probabilidades de ser vistas como líderes científicas y contribuyen con más trabajo por menos crédito en las publicaciones.

Para reducir esta brecha de género en las ciencias nacen iniciativas como 11 de febrero, una plataforma ciudadana formada por profesionales de la comunicación científica. Esta plataforma quiere promover prácticas que favorezcan la igualdad de género en el ámbito científico desde fases tempranas a través de actividades auspiciadas por investigadoras y rescatando del olvido el trabajo de aquellas mujeres que cambiaron el curso de la ciencia.

Analizamos este asunto en el Tema del Día de La hora de Andalucía. Este programa y todos los de Canal Sur Radio los tienes en La radio a la carta.

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