8 de cada 10 personas de entre 20 y 40 años realiza las gestiones bancarias por las aplicaciones de móvil.
La forma en la que nos relacionamos con nuestro Banco ha cambiado. Los más jóvenes no van nunca a una sucursal. Las estadísticas dicen que 8 de cada 10 personas entre 20 y 40 años, no pisan una oficina bancaria. Para muchas personas mayores, tantos trámites por Internet no les resultan fáciles. De hecho, en muchos casos, supone un verdadero problema.
En las oficinas bancarias ha cambiado hasta el decorado. Las ventanillas han sido sustituida por sofás. Incluso algunas pueden confundirse con lugares de ocio. Algo que también se traduce en un cambio a la hora de atender a los clientes.
Los oficinistas de toda la vida han sido sustituidos por aplicaciones de móvil y cajeros inteligentes. Para algunos usuarios, esta forma de atención hace que el cliente a veces sea el que trabaje para el banco. "Se ahorran el personal que va a la calle y somos los clientes los que tenemos que hacer esa función porque si no usas las aplicaciones te cobran por cada gestión, nos dice José Luis Oñate, un usuario de banco que reconoce que "aunque las aplicaciones técnicamente están muy bien deberían ser un complemento a la ventanilla de toda la vida".
Con detractores o defensores está claro que el nuevo modelo de banca ha llegado para quedarse. La banca manda. Ya lo escribió Quevedo: "poderoso caballero don dinero".