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MISTERIOSA MUERTE DE UN BICAMPEÓN DEL TOUR

"Lo maté porque se estaba comiendo unas uvas de mi viña"

Ottavio Bottecchia fue el primer italiano que ganó el Tour

Cuando preparaba su tercera victoria apareció muerto en una cuneta

Manuel Ladrón de Guevara 23/07/2019

Vicenso Nibali fue, en 2015, el séptimo italiano que entró de amarillo en París. Italia presume de campeones, y tiene razones para ello. Antes de Vicenso Nibali, seis corredores italianos celebraron la victoria en los Campos Eliseos: Marco Pantani, Felice Gimondi, Gastone Nencini, Fausto Coppi, Gino Bartali y, el primero de todos, Ottavio Botecchia.

El Tour de Francia fue la primera carrera por etapas de la historia. Empezó a correrse en 1903, y si el ciclismo es hoy un deporte heroico, entonces era sencillamente sobrehumano, con etapas de más de 400 kmsobre carreteras de adoquines o sin ningún tipo de pavimento. Desde que se corrió por primera vez, franceses y belgas se habían repartido la victoria hasta que en 1924 un albañil casi analfabeto nacido en la región del Friuli, en el norte de Italia, acabó con esa supremacía.

La muerte de Bottecchia nunca se aclaró

Ottavio Botecchia nació el 1 de agosto de 1894 en San Martino di Colle Umberto. Fue uno de los nueve hijos de una familia sin recursos, por lo que apenas pudo asistir a la escuela. Trabajó de albañil, hasta que la guerra lo reclamó como carne de cañón. Luchó en el frente austro-italiano, formando parte de los Bersaglieri, cuerpo de infantería que se desplazaba en bicicleta para transmitir los mensajes al Estado Mayor. Fue así como Bottecchia aprendió a montar en biclicleta. Terminada la guerra decidió hacer de su nueva afición una profesión. En la contienda había recibido la medalla al valor, y mucho valor había que tener para atreverse a correr el Tour de Francia en aquel tiempo. Lo disputó por primera vez en 1923, y a punto estuvo de ganarlo. Al año siguiente lograría entrar por primera vez de amarillo en los Campos Elíseos.

Dominó el Tour de 1924 de una manera absoluta. Aquel Tour no fue cualquier cosa: la quinta etapa, de 485 kilometros fue la más larga de la historia de la ronda francesa. Hay un retrato magistral de aquel Tour, un librito de Albert Londres titulado "Los forzados de la carretera", que retrata pedalada a pedalada las penalidades de aquellos remotos campeones.  En la etapa reina en los Pirineos, de 326 kilómetros, Bottecchia ofreció la que ha sido probablemente la mayor exhibición de la historia del Tour de Francia. Sólo necesitaba controlar a sus rivales, pero desde los primeros repechos decidió atacar. En la cima del Aubisque aventajaba a su primer perseguidor en casi tres minutos, en el Tourmalet en 10:52, 16 minutos en el Aspin, 18 y medio en el Peyresour, para llegar a la meta de Luchon con una ventaja de 27 minutos y 58 segundos.

Ottavio Botecchia ganó el Tour en 1924 y 1925. En 1926 no pudo terminar la carrera, y se bajó llorando de la bicicleta, enfermo y exhausto en medio de un temporal de nieve. Pero aquel hombre de hierro no estaba acabado, y enseguida empezó a pensar en el Tour de 1927.

Pero el 3 de junio de 1927 lo encontraron en una cuneta con el cráneo roto, la bicicleta apoyada sobre un árbol. Falleció doce días después sin recuperar el conocimiento. Su muerte nunca se aclaró. La versión oficial fue que el ciclista sufrió una insolación a causa de la cual se cayó de la bicicleta y se golpeó la cabeza contra una piedra. El caso es que la bicicleta no estaba en el suelo con él, sino apoyada contra un árbol junto a la carretera.

Comunista y abiertamente antifascista, la versión más romántica y popular culpó a los servicios secretos de Mussolini. Un inmigrante italiano confesó en Nueva York que lo había matado por orden del Duce. El párroco de Peonis desveló en 1973 que Bottecchia , según le había contado su antecesor en el cargo, fue asesinado por antifascista.  Años más tarde un agricultor de la zona también se declaró autor del crimen: dijo en su lecho de muerte que lo había matado por accidente al lanzarle una piedra porque el ciclista estaba comiéndose unas uvas de su viña. Se habló también de crimen pasional. Pero la versión oficial es que se trató de un accidente, y más de 90 noventa años después la muerte del primer italiano que ganó el Tour de Francia sigue siendo un misterio. Y ya se sabe que cuando la historia no puede contestar todas las preguntas, se encarga de responderlas la leyenda.

 

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