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"Vaya Mañana"

¿A qué edad debe tener un niño un teléfono móvil? El juez Calatayud responde

El juez Emilio Calatayud repasa sus sentencias más singulares en el programa "Vaya Mañana"

El magistrado habla de acoso escolar, adicciones, abusos sexuales y de agresiones de los hijos a los padres

10/04/2019

"Mis opiniones son discutibles y mis sentencias son apelables". Así ha comenzado y terminado su intervención en el programa de Canal Sur TV.

El juez Calatayud insiste que los 14 años es la edad mínima para que los niños tengan su propio teléfono móvil. Aún así, "hay que limitar su uso". Antes de esa edad, es una "barbaridad y disparate", opina.

Describe tres problemas en referencia al uso del móvil: es una droga; es un instrumento peligroso para cometer hechos delictivos; y es un instrumento para ser víctima de un delito.

También critica que "no se prohíba la publicidad del juego". "Es una vergüenza", asegura. Porque habla de las consecuencias que esto tiene. Ha puesto como ejemplo el atraco de un menor en una farmacia. Su objetivo era conseguir dinero para apostarlo en un juego de ruleta online.

Una de las sentencias que ha destacado "Vaya Mañana" es la condena a un menor que robó en una peluquería a matricularse en un curso de estilista y a aprobar un examen que consistirá en un corte de pelo que el procesado tendrá que realizarle al propio juez. No ha sido la única relacionada a una peluquería.

"La sentencia que más pongo es obligarles a estudiar, a sacarse la enseñanza obligatoria y después lo agradecen", asegura el juez. Ha hecho hincapié en este asunto y dice que "si con 16 años no quieren estudiar, que se pongan a trabajar". Es el principal consejo que da a los padres.

El magistrado alerta que "hemos pasado de ser esclavos de nuestros padres a ser esclavos de nuestros hijos". También ha hecho referencia al incremento de casos de maltratos de hijos a padres. 

El juez Calatayud critica la falta de responsabilidad en el acoso escolar. "Los niños, padres y centros lo tapan". Lo hacen por falta de compromiso, añade. 

"Es una justicia muy agradecida", reconoce el juez Emilio Calatayud. Recibe las gracias con los años de los menores condenados que en su momento él les obligó a estudiar.

Para terminar, el magistrado lanza un mensaje a los padres: "Que no pierda el sentido común". "Qué se quiera mucho, que se respete, con autoridad y con límites y decir que no".

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