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SEVILLA

La Policía imputa a dos personas por la muerte de la familia intoxicada de Alcalá

La Policía Nacional ha imputado por dos presuntos delitos de  homicidio imprudente y contra la salud pública a dos personas con relación a la muerte el pasado día 14 de diciembre de 2013 de tres  miembros de una familia de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) tras una  intoxicación inhalatoria con fosfina, un derivado de un plaguicida  llamado fosfuro de aluminio, según han informado fuentes de la investigación.

Informativos CanalSur 3 July 2014

Ambas imputaciones se han producido después de que el Juzgado de  Primera Instancia e Instrucción número dos de Alcalá de Guadaíra  ordenará a la Policía Judicial que investigara cómo la familia Caño  Bautista accedió a los tapones de plaguicida localizados en el cuarto  de baño de su vivienda y de los que partiría la mencionada  intoxicación inhalatoria.

Las fuentes consultadas han precisado que fue hace "varios" meses  cuando los agentes del grupo de investigación de la Policía Judicial  de Alcalá de Guadaíra tomó declaración como imputados a M.R.S.,  empleada de 45 años de una empresa de gestión de residuos que debía  encargarse de destruir y desechar los envases de plaguicida, y a un  hombre de 47 años, identificado como P.A.G.C. y responsable de una  chatarrería de Dos Hermanas que los compró.

Según admitieron ambos en sus respectivas declaraciones, fue la  empresa de gestión de residuos la que "por propia iniciativa" se puso  en contacto con la chatarrería para "venderle" unos botes de aluminio  que habrían contenido sustancias químicas nocivas para la salud, tras  lo que el responsable de la chatarrería se personó en la empresa de  residuos y compró dos partidas de botes aluminio de 800 y 200  kilogramos, respectivamente.

La investigación trata de aclarar si los botes de aluminio fueron  vendidos con sus respectivos tapones a la chatarrería y cómo llegaron  dichos tapones a la vivienda de la familia de Alcalá de Guadaíra,  barajándose como hipótesis que esta empresa pudiera haber pagado con  tapones al cabeza de familia, Enrique Caño, a cambio de chatarra.

En sus declaraciones, ninguno de los imputados aclaró si quitó los  tapones a los botes de aluminio, según han indicado las fuentes, que  han aclarado que el atestado con ambas comparecencias ya ha sido  trasladado a la juez instructora, que podría citarlos a declarar a lo  largo del presente mes de julio, tal y como adelanta este jueves  'Diario de Sevilla'.  

El Instituto Nacional de Toxicología ya confirmó que los tres  integrantes de una misma familia que fallecieron el 14 de diciembre  en la localidad sevillana de Alcalá de Guadaíra murieron a causa de  una intoxicación inhalatoria con fosfina.

La fosfina es un gas "extremadamente tóxico y letal" que actúa  como veneno respiratorio y se genera por el contacto con la humedad  del aire o agua de algunos plaguicidas elaborados con fósforo, según  ha concluido en su estudio el Instituto Nacional de Toxicología y  Ciencias Forenses de Sevilla.

A pesar de que las primeras hipótesis planteadas apuntaban a una  supuesta ingesta de alimentos en mal estado, los primeros estudios  microbiológicos y de toxinas realizadas por Toxicología ya  descartaban estas suposiciones, apuntando hacia la posibilidad de que  la intoxicación se hubiera producido por la acción de un compuesto  químico de elevada toxicidad.

Así, el análisis de las muestras biológicas y el estudio de los  tejidos de los órganos de los fallecidos mostraban, además,  compatibilidad con la intoxicación por este gas, que se absorbe fácil  y rápidamente por los pulmones y a través del tracto intestinal hacia  el flujo sanguíneo, todo ello pese a que, por sus características, no  se detecta en la orina o la sangre y a veces manifiesta valores  normales en los marcadores de fósforo y aluminio.

De este modo, y en el curso de la investigación, se encontraron  unos tapones en el cuarto de baño de la vivienda que presentaban  fósforo y aluminio en los restos de polvo que aún contenían, tras lo  que los análisis en el laboratorio corroboraron la existencia de  fosfina mediante tratamiento de los restos de polvo.  

Los compuestos metálicos de fósforo, como el fosfuro de aluminio,  de dónde provenía la fosfina, se utilizan frecuentemente para la  protección del grano almacenado y otros productos alimenticios contra  plagas de insectos y roedores, ya que es barato y efectivo y no  afecta a la viabilidad de las semillas.

Sin embargo, sus efectos tóxicos sobre los humanos son de una  mortalidad muy alta, sin que exista en la actualidad un antídoto.

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