Cultivos de invierno en el Bajo Guadalquivir, una huerta verde para Europa
Tierra y mar
Los cultivos de invierno del Bajo Guadalquivir están estos días en plena recogida. De ahí salen las coliflores, brócoli, coles y alcachofas que terminarán en las cocinas del centro y norte de Europa. También se están incorporando cultivos nuevos como el colirrábano.
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El Bajo Guadalquivir es junto al poniente almeriense, la huerta de Europa. Con una diferencia, mientras en Almería los cultivos son bajo plástico en esta zona del sur de Sevilla se cultiva al aire libre. En el Bajo Guadalquivir han encontrado en las verduras de invierno un complemento o un sustituto a cultivos que ya no son tan rentables, como el algodón o la remolacha.
El despegue de los cultivos hortícolas en esta zona fue posible por el alto grado de asociacionismo alrededor de una cooperativa y por el empuje de unos agricultores que salieron a buscar mercados.
Si la actividad en el campo estos momentos es incesante no lo es menos en la cooperativa y en los almacenes. Aquí el trasiego de las carretillas no para. Selección, embalaje y carga de camiones que en cuanto estén llenos, casi todos saldrán para Europa.
Y para exportarla, cultivan desde hace unos años una verdura que nadie conocía en la zona. Se llama Kolrabit o colirrábano por ser una mezcla entre esas dos plantas.
El colirrábano tiene un alto contenido en vitaminas y minerales. Se puede comer crudo, en ensalada, cocido durante quince minutos o frito como una patata.
En Europa pagan bien estas verduras de invierno, pero son muy exigentes. La más leve imperfección o la falta de tamaño, deja al producto en la tierra.
A pesar de lo que se ha avanzado en estos años con el cambio de cultivos, el desafío es encontrar mercados fijos y en conseguir buenos precios para la calidad de la verdura que se cultiva.
Rebajar la diferencia entre lo que cobra el agricultor y lo que paga el consumidor se consigue colocando directamente los productos en las estanterías de los mercados europeos. Y eso es lo que están haciendo en el Bajo Guadalquivir desde hace quince años.