El periodista Nacho Medina recorre Andalucía haciendo autostop sin dinero ni alojamiento, para descubrir las historias humanas que surgen de manera espontánea.
De Pizarra a un destino desconocido. Y en mitad del recorrido una parada en El Burgo. Nacho Medina entra en un bar donde recoge las historias de los clientes y escucha un fandango.
Una gata egipcia llama la atención de Nacho Medina en las calles de Casarabonela, Málaga. El reportero acaba en la peluquería de Antonio para ver los cachorros.
Nacho Medina hace autostop en Pizarra, el punto de partida de su aventura sin rumbo fijo. Y la primera historia que conoce es la de Alex, un feriante de la familia del famoso domador Ángel Cristo.
El reportero y su compañero camarógrafo, Raúl Donis, hacen autostop para montarse en la vida y conocer las historias de quienes habitan en la comunidad andaluza.
El reportero y su compañero camarógrafo, Raúl Donis, hacen autostop para montarse en la vida y conocer las historias de quienes habitan en la comunidad andaluza.
En 1991 Francisco bañó de millones Aguadulce con un cupón que cambió la vida de Juan Antonio, que el mismo día en que se hizo millonario había llegado de hacer la vendimia en Francia.
La receta pura del mollete de pan es sencilla, pero requiere su tiempo y una materia prima muy natural. Nos lo enseña quien lo ha aprendido a través de generaciones.
Jerez de la Frontera no es solo la capital del vino, sino también del caballo. Por eso el recorrido de Nacho Medina por la ciudad gaditana comienza de esta forma.
Andalucía a dedo descubre el patio cordobés con encanto de una vecina y terminan en un enclave donde disfrutan de la gastronomía tradicional y de una sorprendente colección de antigüedades.
El responsable del alojamiento reconoce al reportero, revive la amistad que mantuvo con el desaparecido periodista y le muestra una dedicatoria escrita hace más de dos décadas.