Ceuta al límite: radiografía de la crisis fronteriza más grave de las últimas décadas

"Los Reporteros"

Se ha cumplido un mes de la entrada masiva de personas a nado desde Marruecos a Ceuta. Al menos 145 de ellas se dejaron la vida en el intento. A día de hoy, miles de migrantes permanecen en condiciones muy precarias en una ciudad desbordada. Una situación que ha llevado al límite la vida de los ceutíes. Además de intentar buscar una solución para que Ceuta vuelva a la normalidad, toca esclarecer por qué se ha producido esta llegada masiva de migrantes, si se pudo evitar y quién ha estado detrás.

06 sep 2026 - 11:24

Se ha cumplido un mes de la entrada masiva de personas a nado desde Marruecos a Ceuta. Al menos 145 de ellas se dejaron la vida en el intento. A día de hoy, miles de migrantes permanecen en condiciones muy precarias en una ciudad desbordada. Una situación que ha llevado al límite las fuerzas y la paciencia de los ceutíes. Esta semana, han tenido lugar en toda España manifestaciones de apoyo a la Ciudad Autónoma organizadas por la FEMP. También esta semana el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido en el Congreso de los Diputados para dar explicaciones y hemos conocido un informe de la Policía Nacional que vincula a gendarmes marroquíes con esta acción en nuestra frontera. Porque, además de intentar buscar una solución para que Ceuta vuelva a la normalidad, toca esclarecer por qué se ha producido esta llegada masiva de migrantes, si se pudo evitar y quién ha estado detrás.

Entre el 30 y 31 de julio, miles de personas, se calcula que hasta 100.000, cruzaron a nado la frontera de Marruecos y entraron ilegalmente en Ceuta. La mayoría regresó voluntariamente, al ver que lo que le habían prometido era mentira. Pero miles siguen, en un territorio de 20 kilómetros cuadrados, poco más de 80.000 habitantes y donde todo ha dejado de ser normal para su gente, en la que seguramente es la crisis de seguridad nacional más importante que ha tenido España en las últimas décadas.

Todo empezó en la frontera de la Playa del Tarajal. Al otro lado, cientos de jóvenes llevaban semanas, quizás meses, entrenando para llegar nadando a España. Estaba todo preparado. Su formación la compartieron en las redes sociales. En Ceuta venían advirtiendo la llegada de cientos de ellos desde la pasada primavera. Los jóvenes, dos meses antes, ya habían compartido en su cuenta de Instagram hasta el itinerario seguido para llegar a la costa española a nado y poder fotografiarse, orgulloso de su gesta, frente al Palacio de la Asamblea de Ceuta. Llegó gente de todas las edades, incluso familias enteras. También lo hacían menores. "Pedimos perdón a la gente por entrar en sus tierras y causar trastornos, Sin embargo buscamos una vida mejor y en nuestros propios países carecíamos de oportunidades, de trabajo, de educación y de todo lo demás, ya que quienes poseen los recursos son los que prosperan allí sin dejar lugar para nosotros", decían.

Enrique Ávila Pérez, profesor de Ciencia Política, nos cuenta lo siguiente: "La Europa del humanismo de la que debemos estar muy orgullosos nos dice que tenemos que estar del lado del débil, del que necesita ayuda. Y por eso nos conmueven las historias de vida de las personas que vienen jugándose su propia vida. Pero también somos la Europa de la razón y no hay que olvidarlo. En Europa la razón es la que busca un sentido basado en datos. La inmigración irregular, el principal enemigo que tiene, es el número. Cuando la inmigración irregular es un goteo continuo, prácticamente ni es noticia siquiera. Pero cuando hay avalanchas y más si son de la magnitud de esta, rompe los esquemas".

El vicario de Ceuta, Francisco Fernández Alcedo, añade que Ceuta "es una ciudad acogedora que en estos momentos ha visto desbordada su capacidad y, sobre todo, ha visto en riesgo su patria, ha visto en riesgo su futuro, sus negocios, su vida habitual, sus proyectos. Y esto el pueblo ceutí no lo ha digerido todavía".

Si hay dos espacios que en Ceuta han centrado todos las miradas y toda la tensión son la Playa del Trampolín y Loma Colmenar. El primero se ha convertido en un poblado de chozas donde malviven cientos, quizás miles de personas. El segundo es donde el Gobierno ha levantado hasta la fecha el mayor centro de acogida y donde desde hace más de un mes esperan, a sus puertas, cientos de migrantes para obtener una plaza. Dos puntos calientes que han cambiado el día a día de sus vecinos. Francisco Javier lleva años viviendo frente a la Playa del Trampolín y nos cuenta que "hay un trasiego de miles de personas al cabo del día. Gracias a Dios no se meten con nosotros, aunque hay miradas... Ellos se pelean mil veces al día, la situación de ellos también hay que comprenderla, es una situación de mucha crispación". Y añade: "Si te entran 200, entre la avalancha, la mayoría de los 200, 198 serán buenas personas. Pero como haya dos malos, ya la hemos jodido.. Nos han quitado las playas. Mis hijos son mayores, ¿por qué no pueden? Nos podemos llevar a nuestros hijos a los parques infantiles porque están casi todos ocupados por ellos. ¿Qué derecho tienen ellos a rompernos nuestra vida? Esa playa la mantengo yo con mis impuestos".

La puerta de los supermercados está bajo vigilancia militar. Permiten a los migrantes entrar de manera escalonada, mientras se agolpan en sus inmediaciones. Esta es la nueva y, a la vez, atípica normalidad con la que tiene que convivir Ceuta diariamente. En Loma Colmenar la situación no es menos tensa: aquí, en tiendas de campañas militares hay alojados unos 1.500 extranjeros. Y al otro lado de la acera, una urbanización de viviendas de protección oficial cuyos vecinos –en su mayoría musulmanes– denuncian que, con este centro y con los que esperan obtener plaza, han cambiado sus vidas. Testigo de lo que sucede diariamente a las puertas de su casa es Rajaj. Está casada con un español, vivía en la barriada del Príncipe y el último mes ha sido para toda su familia una pesadilla: "Toda la barriada está cansada de esta situación. Llevamos casi agosto entero. Nadie puede salir de vacaciones. Nadie puede ir a la playa, dejar su casa. Llevamos todo agosto aquí con nuestros hijos. No disfrutamos ni de verano ni nada".

Pero más allá de la profunda herida social, esta crisis también tendrá un elevado coste económico. La Cámara de Comercio ha valorado el impacto en al menos 33 millones de euros que Ceuta ha dejado de ingresar. Suspendiendo la feria y cancelando toda actividad turística derivada del verano. Por ejemplo, el turismo que a través de los traslados en helicópteros conectaban la Costa del Sol o Tarifa con la ciudad autónoma. Antonio Barranco, de la Confederación de Empresarios del Sur, asegurs que "no se va a recuperar el turismo en Ceuta hasta que pase".

Ya en 2021, más de 10.000 personas entraron ilegalmente en Ceuta, entonces en represalia de Marruecos por atender España al líder del Frente Polisario en un hospital de Logroño tras contagiarse de covid. Pero la magnitud de lo acaecido a finales del pasado mes de julio era desconocida. En el país vecino se ha producido un cambio que se acentúa en los últimos años. Una población joven, formada en muchos casos y con deseos de prosperar en Europa.

Para Carlos Echeverría, del director Observatorio Ceuta Melilla, "es, una vez más, utilizar a seres humanos, digamos que como munición, como herramienta para llevar a cabo su política de presión y de coacción en relación con España. No se hubiera debido en ningún momento felicitar a Marruecos por su colaboración, sino criticar a Marruecos por su actitud".

Desde hace meses, en Ceuta, era palpable que algo había cambiado. Para el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, "había una situación absolutamente ya anormal. En una semana habían entrado 1.500 personas. Nosotros, por tanto, llamamos donde teníamos que llamar, desde la Moncloa a todos los ministerios afectados, diciendo: oiga, aquí hay que hacer algo, emergencia nacional, mando único, activar la normativa sobre seguridad nacional, algo, porque esto no parece que sea lo de todos los veranos. (…) Bueno, todo esto que nosotros pedíamos entonces, después de producirse la avalancha, se ha llevado a cabo solo que un mes después. Hemos perdido un mes que significa un mes de angustia, un mes de anormalidad, un mes de tensión, un mes de crispación, un mes de riesgo para la sociedad ceutí y yo creo que para toda España".

El presidente Pedro Sánchez pasó de verlo como como un ataque, una violación de la integridad territorial del Estado, a alabar a Marruecos como un socio "leal". Un informe de la Policía Nacional conocido esta semana apunta a que la entrada masiva en la ciudad autónoma estuvo guiada por gendarmes marroquíes y agentes de paisano. El informe ha sido entregado a la Audiencia Nacional por la unidad de inteligencia de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras (CENIF) y ha abierto otro frente el Ministerio del Interior. El documento detalla, incluso con imágenes, cómo supuestos miembros de las fuerzas de seguridad del país vecino impulsaron y guiaron el flujo de personas hacia la frontera con España. No sólo eso, también se han conocido notas informativas de la Policía Nacional que dejaban claro días días antes de que había un “riesgo extremo” de que hubiera una avalancha. Esta se produjo poco después de que Pedro Sánchez viajara a Argelia y escenificara la normalización de las relaciones. "Lo cierto y la verdad es que a día de hoy nadie ha aportado pruebas al gobierno que permitan concluir que esta entrada masiva en la ciudad española de Ceuta fuera diseñada o ejecutada por autoridades marroquíes", aseguró Sánchez en el Congreso.

"Es por el Mundial, es por la sentencia del Tribunal Supremo, es por la ciudadanía que se va a conceder a los hijos de los saharauis ciudadanos españoles, es por la visita a Argelia… Permítanme que les diga que todo ese sumatorio no eclipsa lo más importante como explicación. Lo más importante es el planteamiento inaceptable desde el punto de vista español y europeo de que ese territorio acabe siendo marroquí, no solo Ceuta sino los demás territorios, y ese es el telón de fondo fundamental", sostiene Echeverría. "Lo que ha conseguido Marruecos, aparte de generar esta situación trágica en la que se encuentra la ciudad autónoma, es generar mucha confusión y hacer que muchas personas opinen, algunas con más conocimiento, otras con menos o ninguno, de lo que había ocurrido y sigue ocurriendo, pero ese informe policial efectivamente lo que hace es confirmar lo que algunos evidentemente teníamos claro desde el principio".

Las últimas informaciones tensionan más las relaciones en el seno del gobierno. Ya desde el principio se había abierto una fractura. Hasta el punto de la que la Delegación del Gobierno en Ceuta emitió un comunicado para desmentir a la ministra de Defensa. "Nuestras fuerzas armadas, los servicios de inteligencia y obvamente el CNI compartieron y analizaron con las fuerzas de seguridad del estado y con la delegación del gobierno", decía Margarita Robles. "No había ningún informe que atisbara que el día 30 de julio iba a suceder lo que finalmente aconteció", contraponía Fernando Grande-Marlaska.

El PSOE dio instrucciones a los suyos para que no secundaran las manifestaciones que esta semana han cruzado de sur a norte los municipios de España en apoyo a Ceuta. Muchos alcaldes socialistas han hecho caso omiso. La indignación ha tomado las calles, y en Ceuta, a veces, protestas pacíficas han sido violentadas por una minoría. La agitación ha crecido por los mensajes de extrema derecha a través de redes sociales.

Buscando responsables, el presidente del gobierno había insistido en poner el foco en las mafias. Las acusaba de haber hecho una lectura interesada de la mencionada sentencia del Tribunal Supremo del 29 de junio que ratificaba la prohibición de la devolución en caliente de personas que hubiera entrado por el mar. La frontera levantada en el agua con esta baliza, no ha detenido el goteo. Y Melilla, la vecina ciudad autónoma, también está en guardia. No es una crisis migratoria al uso, pero la desesperación ha sido el elemento movilizador.

La gestión que España ha hecho de esta crisis, muy cuestionada desde diversos ámbitos, ha provocado recelos en Europa. Italia mantiene cerrado su espacio Shengen con nuestro país, que le ha respondido con la misma medida. Pero la desconfianza se ha instalado sobre todo en los más directamente afectados.

"El ceutí se tiene que sentir seguro porque se van a establecer, se deben de establecer las condiciones para que así se sienta y porque se aclare la verdad, porque se diga por qué no se actuó, cuándo y se debió de actuar, por qué no se actuó antes, durante y después de la invasión", explica Juan Jesús Vivas, que ha consolidado su figura en una ciudad cuya identidad y sentimientos están estrechamente ligados a la corona y a su tradición militar. Visitó a Felipe VI y le arrancó el compromiso de ir Ceuta, al igual que ha hecho en situaciones de extremo sufrimiento del pueblo. Como sucedió en la dana o en los recientes incendios que asolaron Ávila y Madrid. Sin embargo, el gobierno teme que moleste a Marruecos y pospone una posible visita a cuando la tensión disminuya. "Lo que está claro es que no podemos vivir a expensas de si Marruecos se molesta o no porque el jefe del estado de su vecino se desplaza a Ceuta o se desplaza a Melilla. Tenía que haber ido antes, sí, las circunstancias no lo han permitido. Como una de las lecciones aprendidas que debemos de extraer y que debemos de implementar, está más pronto que tarde la visita del jefe del estado a esos territorios", insiste Carlos Echeverría.

"Ceuta es una ciudad para nada, para nada xenófoba, muy solidaria y de verdad sólo hay que vivir aquí para conocerlo, pero la situación es desbordante. ¿Los centros escolares? Pues imagínate… El gobierno hoy no dice la verdad porque si hubiese normalidad no tendríamos que estar nuestros niños custodiados por ejército, policía local, policía nacional y guardia civil, cuenta el profesor David Muñoz Arbona. Ceuta se ha tenido que acostumbrar a divisar en su paisaje imágenes de hacinamiento y chabolismo. Prácticas, formas de vida que también derivan en problemas de salud pública.

Hay también otros desafíos, también con cifras inciertas, el reparto entre las CCAA de los menores no acompañados. Se habla de empezar con el traslado de unas 800 niñas. En este Polideportivo del Príncipe, bajo toldos, viven unas 320 menores. "Es un campamento rudimentario, hecho por vecinos, por personas que no somos profesionales en el mundo humanitario. Pero aún así hemos intentado que ya estuvieran unas las mismas comodidades que pudiera hacer falta a una persona. No podemos ofrecerles cama, no podemos ofrecerles grandes comodidades, pero si algo donde resguardarse y esta protegida de cualquier tipo de agresión de que entendemos que las mujeres son un grupo muy vulnerable para estar durmiendo la calle", nos dice Ahmed Enfedal, presidente de la Asociación de Vecinos El Príncipe.

En Ceuta se buscan desaparecidos. Personas que salieron de Marruecos de los que no hay noticias. "La mayoría de los migrantes que entraron en Ceuta regresaron a las 48 horas. Miles de ellos, no sabemos cuántos, continúan en la ciudad autónoma. La peor parte se la llevaron las personas que descansan aquí. En este cementerio musulmán: murieron cuando intentaron cruzar a nado la frontera en El Tarajal", afirma el profesor David Muñoz. "Sólo pedimos el refuerzo del resto de nuestros compatriotas, el resto de España y, por supuesto, el resto de la Unión Europea porque Ceuta es España y Europa en África".

El vicario de Ceuta concluye que "sobrecoge que una ciudad pacífica y acogedora como Ceuta se vea envuelta ahora mismo en una situación de crispación y siendo noticia nacional e internacional". Para el presidente de Ceuta, "nosotros no podemos tener la seguridad de nuestra frontera en manos de Marruecos, porque nos pasó en mayo de 2021. Entonces se dijo que no iba a volver a pasar y resulta que ha vuelto a pasar, pero ha vuelto a pasar multiplicado por 10". El profesor Enrique Ávila "exigiría que el gobierno dejase muy claro ante Europa y ante los propios inmigrantes, que es una medida excepcional y temporal y con qué finalidad se hace. Pero creo que la solución está en llevarlos a sitios donde se les pueda clasificar. Y aquí no lo hay".

De las personas que resistían en las calles, algunas, ha empezado a volver. Pronto llegarán los fríos, las lluvias… y la esperanza por llegar a la península puede acabar debilitándose. Del otro lado una ciudad -hoy resignada- que sueña con volver... a ser lo que era.

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