Expectación por el decreto y alegría por Maricarmen en una nueva noche de acampadas por la vivienda
CONCENTRACIONES
Miles de andaluces se unen a las protestas y se movilizan por la vivienda en la víspera de que el Gobierno lleve al consejo de ministros un decreto para atajar la crisis. Este lunes se ha alcanzado un acuerdo y Maricarmen podrá volver a su casa.
La familia de Maricarmen, su abogada, el Sindicato de Inquilinas de Madrid y Urbagestión Desarrollo e Inversión SL, la empresa propietaria del piso del que fue desahuciada el pasado miércoles, han alcanzado un acuerdo para que esta mujer de 87 años, y con un 50 % de discapacidad, pueda volver a su casa de forma inmediata como arrendataria por un precio que no supera el 30 % de sus ingresos netos.
El acuerdo queda pendiente de que la propia Maricarmen lo ratifique, han indicado fuentes del Ayuntamiento de Madrid, que ha actuado como mediador.
Este ha sido el resultado de la reunión que las partes han mantenido en el Servicio de Intermediación del Alquiler del Ayuntamiento de Madrid, en la sede de Empresa Municipal de la Vivienda y el Suelo (EMVS) Madrid, que se ha prolongado durante cuatro horas y media desde poco después de las 17:00 horas hasta cerca de las 21:30 horas.
En la plaza de la Puerta del Sol esta madrugada del martes alrededor de un millar de manifestantes, según el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos, siguen acampados por tercera noche consecutiva entre la alegría por el acuerdo al que ha llegado la representación de Maricarmen y la expectación por el real decreto que previsiblemente aprobará el Consejo de Ministros.
"Es una victoria histórica. Es la primera vez que una persona que ha sido desahuciada puede regresar a su casa", ha señalado Hannah, del sindicato de Inquilinas e Inquilinos.
María Díaz, por su parte, ha expresado cierta resignación, puesto que considera que la empresa que compró el inmueble está intentando "lavar su imagen" concediendo "migajas" a la anciana.
La Policía Nacional acordonó la Real Casa de Correos, sede del Ejecutivo madrileño, a última hora de la noche para alejar a los manifestantes del edificio.
Pese al momento de tensión que se vivió, con el paso de los minutos la acampada ha continuado con normalidad y con un ambiente alegre y festivo, marcado por los corros entre manifestantes conversando, cantando o bailando.
La decisión que tome el Consejo de Ministros este martes también ha sobrevolado la concentración aunque entre los manifestantes no hay grandes esperanzas de que suponga cambios sustanciales.
"No esperamos gran cosa. Sabemos que de alguna forma, lo que salga de ahí no va a servir a los verdaderos intereses de la clase trabajadora", ha expresado David Muller, representante del Sindicato de Vivienda de Tetuán.
No obstante, pase lo que pase este martes, Hannah ha confirmado que las movilizaciones y la acampada "van a continuar" y su propio sindicato va a seguir "presionando".
A pesar del paso de los días, la lluvia y de ser un día laborable, el número de manifestantes ha ido en aumento. Este lunes por la mañana las estimaciones rondaban las 600 personas, sin embargo, al caer la noche, las personas concentradas superaban el millar de personas.
"He tenido que ir a trabajar y hacer mis quehaceres", pero he vuelto, ha comentado una manifestante.
Asimismo, tras una asamblea entre distintas organizaciones sindicales, han decidido que seguirán su acampada, indistintamente del resultado que salga del Consejo de Ministros.
Las protestas por la crisis de la vivienda han llegado a Andalucía con movilizaciones para reclamar medidas al Gobierno, frente a la especulación inmobiliaria y los desahucios. Hay concentraciones en Granada, Sevilla o Córdoba. En Málaga, incluso, las movilizaciones se han celebrado con el ánimo de terminar en acampada permanente.