La actividad del petaqueo se hace fuerte en Almería
Narcotráfico
Aunque Cádiz sigue siendo la provincia donde más incautaciones se produce, en la costa almeriense han crecido más de un 250%, convirtiéndose en lugar de refugio de los narcotraficantes ante las inclemencias del tiempo.
Si tomamos la diferencia entre 2025 y 2026 en las seis provincias andaluzas incluidas en el Plan Especial para el Campo de Gibraltar del Ministerio del Interior, la mayor subida de combustible intervenido por la Policía Nacional y la Guardia Civil se ha dado en Almería. Nada menos que un 257% más porque su costa se ha convertido en refugio de narcolanchas en situaciones de inclemencia marítima. En el caso de Cádiz ha subido un 68% pero sigue siendo el lugar donde más intervenciones se producen y litros de combustible se retira.
Otro de los lugares con gran cantidad incautada es Huelva, aunque se mantiene casi igual que el pasado año. No es el caso de Málaga donde el incremento está por encima de duplicarse con un 71 por ciento de más. Si en Almería esta actividad ha emergido con fuerza como punto de entrada o guardería de la droga, en la Costa del Sol se consolidad como lugar de encuentro de las redes internacionales.
Los datos más bajos se dan en Granada donde el incremento ha sido de casi un 21%. Unos 8 mil litros intervenidos como en Sevilla, que se convierte en la única plaza donde la incautación baja con un descenso de un 6% con respecto a 2025.
En la memoria de la Fiscalía Superior de Andalucía que acaba de publicarse destaca que hay toda una logística, con almacenes soterrados, camiones cisterna y contenedores para miles de litros. Organizaciones dedicadas casi en exclusiva a esta tarea conocida como petaqueo que reflejan que ya no es una actividad simplemente auxiliar, si no un eslabón fundamental de esta actividad delictiva.
Un auténtico poder lucrativo en torno al combustible de las narcolanchas que no se refleja en los tribunales a falta de un delito específico para ello. Se ha optado por calificar estas conductas solo como de riesgo y tenencia de sustancias inflamables. Ello basado en que existe un riesgo objetivo para la seguridad ciudadana con toneladas de producto inflamable almacenados bajo viviendas, transporte sin medidas de seguridad, movimientos nocturnos junto a zonas habitadas y daño al medioambiente con los contenedores plásticos quedan tirados por los caminos. Por ello desde todos los frentes se insiste en que la lucha contra el narcotráfico no es solo interceptar la droga sino también atacar toda la infraestructura que la rodea.