El reto de aprovechar un alga invasora
El alga asiática Rugulopteryx okamurae llegó a nuestras costas en 2015 y desde entonces su retirada ha supuesto un importante problema ambiental, económico y de gestión.
Cada año, toneladas del alga asiática Rugulopteryx okamurae llegan a nuestras playas, donde su retirada supone un problema ambiental, económico y de gestión. Frente a esta invasión, la investigación busca nuevas formas de aprovechar una biomasa que hoy se acumula como residuo. El objetivo es encontrar usos que permitan convertir las toneladas de algas retiradas del litoral en nuevos recursos.
La llegada de la Rugulopteryx okamurae se detectó por primera vez en nuestras costas en 2015, concretamente en las de Ceuta. De allí pasó a Gibraltar y al resto del litoral andaluz causando grandes perjuicios. Según estimaciones de la Junta de Andalucía, este año habrá en las costas andaluzas unas 56.5000 toneladas de este alga.
Las investigaciones que ahora se están llevando a cabo empezaron por conocer y analizar el alga. De ahí, el objetivo es crear una economía circular. Ya que es tan costoso retirar dicho residuo de nuestras costas, la idea no es tanto ganar dinero como minimizar los gastos viendo para qué se puede utilizar.
Hasta ahora, son varios los usos que se están manejando y van desde su incorporación al pienso de los peces de acuicultura, a utilizar esta biomasa con usos agrícolas, tanto como compost como de bioestimulante. Otras opciones que están sobre la mesa es la obtención de biomateriales o bioplasticos para hacer recimientes de plástico, plantillas para los zapatos... Incluso se bajaran usos en el ámbito farmaceutico o cosmético.
En definitiva, la idea es valorizar esta biomasa para mitigar los gastos que está ocasionando este alga invasora, una labor para la que es necesaria la coordinación de organismos públicos y privados.
Saber más
· Más noticias en la web de Tesis
· Programa completo en la plataforma de CanalSur Más
· Descárgate la App de CanalSur Más en: Play Store y Apple Store