El Tiranosaurio Rex tenía la misma temperatura corporal que los seres humanos
Un diente fosilizado de T. rex ha permitido reconstruir su temperatura corporal 66 millones de años después y aporta nuevas pistas sobre cómo este depredador sobrevivía en ambientes especialmente fríos
Un pequeño fragmento de esmalte de un Tyrannosaurus rex ha permitido descubrir un dato biológico que permanecía fuera del alcance de los paleontólogos. El estudio, publicado en la revista científica Science Advances, analiza las señales químicas conservadas en los dientes del depredador para averiguar su temperatura corporal. La investigación aporta una nueva pieza al debate sobre si los dinosaurios podían generar y mantener su propio calor.
Las mediciones realizadas sobre dos diminutas muestras dentales indican que el T. rex mantenía una temperatura corporal cercana a los 36 °C, un valor comparable al de los seres humanos y muy superior al habitual entre los reptiles actuales de sangre fría. "Probablemente sea la restricción más directa y menos complicada sobre la temperatura corporal real de un T. rex que ha sido posible obtener hasta ahora", explicó Robert Eagle, coautor del trabajo y geobiólogo de la Universidad de California en Los Ángeles.