La jueza amplía su investigación sobre la entrada de migrantes a Ceuta desde el 15 de julio al 7 de agosto
CRISIS MIGRATORIA
El presidente de Ceuta cifra en 15.000 las personas migrantes que continúan en la ciudad autónoma, cuando se cumplen 80 días de la entrada. Además, el hospital de Ceuta ha remitido al juez que investiga las presuntas agresiones de militares a inmigrantes una veintena de partes médicos con detalles de los afectados y sus versiones.
Cuando se cumplen hoy 80 días de la entrada masiva de migrantes en Ceuta, la jueza de la Audiencia Nacional que investiga lo sucedido requiere toda la información de que disponga, no ya sólo de esos días 30 y 31 de julio, sino incluso desde quince días antes y hasta el 7 de agosto. Entretanto, el Gobierno ceutí cifra en 15.000 el número de migrantes que aún quedan en la ciudad autónoma.
La jueza María Tardón amplía al máximo su investigación y reclama al Ejército de Tierra todos los informes de inteligencia y seguridad emitidos en la Comandancia de Ceuta entre el 15 de julio y el 7 de agosto. También todas las grabaciones de cámaras de videovigilancia, drones, sistemas de control fronterizo y medios audiovisuales en poder de la Policía, la Guardia Civil, el Puerto de Ceuta y el propio Ejército. Y aún más, le ha pedido a la Delegación del Gobierno, todas las actas, notas, correos electrónicos y demás documentación de las reuniones celebradas en los días inmediatamente anteriores a la llegada de los migrantes. Además, la jueza ha citado a declarar el próximo 27 de octubre a tres consejeros del Gobierno ceutí y a tres agentes de Policía.
Ochenta días después de aquel 30 de julio, el presidente de Ceuta cifra en 15.000 las personas migrantes que continúan en la ciudad autónoma. Una cifra que estima a partir del aumento en el consumo de agua entre este septiembre pasado y el de 2025.
Entretanto, el hospital de Ceuta ha remitido al juez que investiga las presuntas agresiones de militares a inmigrantes una veintena de partes médicos con la identidad de heridos, sus lesiones y la propia declaración de éstos de que fueron provocadas por miembros del Ejército. Unos informes médicos que pueden suponer un punto de inflexión en esta investigación, ya que las denuncias en este sentido hasta ahora eran anónimas.