El Congreso dedica una ovación de siete minutos en pie al Papa
VISITA OFICIAL
No se recuerda una ovación tan larga en la Cámara Baja. León XIV se ha dirigido a sus señorías en las Cortes, por primera vez en la historia, y en su discurso ha recordado a los políticos la obligación de buscar el bien común y abandonar la polarización: “La paz es una exigencia moral”, ha dicho.
Un discurso histórico en el Congreso, en el que ha pedido altura de miras a los políticos, y una llamada de atención a los obispos para que respondan con justicia y reparación ante la "plaga" de abusos sexuales en el seno de la Iglesia han sido los mensajes centrales que ha dejado León XIV en el tercer día de su visita a España.
Ha sido una intensa mañana para el pontífice. Con la ciudad de Madrid blindada por un fuerte dispositivo policial para garantizar la seguridad de todos sus desplazamientos, el papa ha comenzado el lunes con un breve encuentro de veinte minutos con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al que ha recibido en la Nunciatura, antes de partir hacia el Congreso de los Diputados.
Nunca antes un papa había hablado ante el Parlamento español y León XIV se ha llevado siete minutos de aplausos de los legisladores y las autoridades presentes con un discurso lleno de alegatos contra la polarización política y en defensa de la vida, la dignidad humana y los migrantes.
El papa ha repetido este lunes ante los diputados y senadores su llamada a rebajar la crispación porque la pluralidad política, ha dicho, no debería degenerar en descalificación permanente. "La firmeza no exige desprecio; la discrepancia no conlleva humillación", ha proclamado León XIV en su intervención, que después han elogiado los principales líderes políticos, incluido el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo.
En la misma semana en la que el Congreso va a debatir la proposición de ley para blindar la eutanasia ante dilaciones judiciales, el Papa ha realizado una intensa defensa de la vida ante los legisladores españoles.
"Toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural", ha asegurado el Papa antes de pedir también dignidad para los migrantes, para quienes ha reclamado "una respuesta coordinada, solidaria y eficaz, capaz de garantizar protección, acogida y oportunidades reales de integración".
Otra de las aspiraciones políticas que según León XIV deberían ponerse en valor ante la actual fragilidad del escenario internacional es la resolución de las controversias por "los caminos pacíficos que ofrece el derecho internacional". "La paz exige valentía diplomática, responsabilidad ética y una visión de futuro fundada en el respeto a la identidad de cada pueblo", ha subrayado.
La atención que León XVI iba a dar a los abusos sexuales en la Iglesia era uno de los grandes focos de sus visita a España, y este lunes ha tenido respuesta. Por la tarde recibe en la Nunciatura a las víctimas de abusos, pero no ha esperado a ese encuentro para lanzar un mensaje a los suyos, a los obispos españoles, a quienes ha dirigido un discurso en la sede de la
Y les ha emplazado a responder con "escucha y justicia", pero también con "reparación" a las víctimas de abusos sexuales, que ha definido como "una plaga" en el seno de la Iglesia. "Cada persona herida debe poder encontrar escucha sincera, acogida, protección y caminos reales de sanación", ha sentenciado.