El Gobierno y el PSOE arremeten contra la “persecución” de Peinado a Begoña Gómez
auto del juez
Dirigentes del partido y ministros han calificado la decisión del juez como una "ignominia" o un "escándalo democrático".
El Gobierno y el PSOE han salido en tromba contra la decisión del juez Juan Carlos Peinado de abrir juicio oral contra Begoña Gómez. Dirigentes del partido y ministros han calificado la decisión del juez como una "ignominia", una "persecución" o un "escándalo democrático". Moncloa dice que la orden de Peinado constata la persecución y la obsesión del juez. En un auto difundido este sábado, Peinado ha enviado a juicio a Begoña Gómez y ha fijado como medidas cautelares la retirada del pasaporte, le prohíbe salir del territorio nacional y estipula una comparecencia quincenal en el juzgado porque contempla riesgo de fuga, incluso la colaboración de los policías escoltas.
Desde Moncloa aseguran que esta decisión constata la "persecución", la "obsesión" y la "desproporción" del juez Peinado con Begoña Gómez y lo acusan de basar su instrucción en motivos políticos. Además, las palabras del juez Peinado diciendo que los agentes de la Policía Nacional podrían colaborar en una supuesta fuga de Begoña Gómez son "otro ejemplo del despropósito", según las mismas fuentes, mientras que fuentes del entorno de Begoña Gómez han anunciado que recurrirán las medidas cautelares.
"Hoy es un día nefasto para los que creemos en la Justicia", ha escrito en redes sociales el ministro de Justicia, Félix Bolaños, que se ha preguntado "quién reparará el daño causado". También han reaccionado el ministro de Transportes, Óscar Puente, que habla de "ignominia"; el de Transformación Digital, Óscar López, que considera que la decisión de Peinado "erosiona" el Estado de derecho; o el de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, para quien es "injustificable".
La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha denunciado una "campaña de desgaste que parece no tener fin" en un mensaje en redes sociales acompañado de la etiqueta 'yo con Begoña'. Una etiqueta que también han usado dirigentes del PSOE como la secretaria de Organización socialista, Rebeca Torró, que ha calificado la decisión de Peinado de "desmedida y desproporcionada" y afirma que está a la altura "de un juicio político escandaloso contra una persona inocente". "Delirante, obsesivo y vergonzoso", ha escrito por su parte la portavoz del partido socialista, Montse Mínguez.