La convocatoria de huelga divide a los sindicatos y la patronal estudia recurrirla
11 DE NOVIEMBRE
CSIF, mayoritario en la función pública, se desmarca del paro convocado por CCOO, UGT y otras organizaciones como el Sindicato de Inquilinas. Garamendi arremete contra la convocatoria, que considera "claramente política".
La huelga general por la crisis de la vivienda genera diferencias entre sindicatos. El paro convocado por CCOO y UGT junto a otras organizaciones como el Sindicato de Inquilinas para el 11 de noviembre, justo antes del comienzo de la campaña electoral, no cuenta con el respaldo de otras orgtanizaciones sindicales como CSIF, mayoritario en el sector público.
El presidente de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), Miguel Borra, ha confirmado que su sindicato no secundará la huelga general y ha marcando distancias con la protesta al definirse como una organización "profesional e independiente" que no sigue "indicaciones políticas". En este sentido, ha explicado que "desde CSIF respetamos todas las posiciones, pero no vamos a secundar la huelga. Somos un sindicato profesional e independiente, defendemos cuestiones laborales y no seguimos indicaciones políticas, como es el caso de esta huelga antes de las elecciones".
También otras organizaciones sindicales como USO y Solidaridad se han desmarcado de esta convocatoria de huelga general.
Y desde la patronal, el presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, ha cargado este jueves contra la convocatoria de huelga por considerarla "claramente política" y ha avanzado que los servicios jurídicos de la patronal estudiarán recurrirla una vez que se formalice de manera oficial.
En declaraciones a la cadena Cope recogidas por Europa Press, el líder empresarial ha argumentado que la huelga anunciada "tiene poco que ver con lo que es un conflicto laboral" y responde a una dinámica de "campaña electoral".
"Las huelgas se dan como consecuencia de los conflictos laborales", ha enfatizado, recordando que otras centrales sindicales como USO, Fetico o CSIF no han secundado la convocatoria, e incluso colectivos como el sanitario han decidido aplazar sus paros hasta después de las elecciones.
En este sentido, Garamendi ha señalado que la CEOE analizará las vías legales para actuar contra la movilización. "En el momento en que se convoque como tal, los servicios jurídicos lo verán. Posiblemente tendremos que plantear lo que pensemos que es conveniente", ha aseverado.