Ceuta se instala en la incertidumbre mientras los asentamientos no dejan de crecer
crisis en la frontera
En una zona cercana a la playa del Trampolín se está levantando un nuevo poblado. Los migrantes manifiestan su intención de no volver a Marruecos y preguntan a los periodistas si se van a montar más carpas. En Ceuta siguen entre 10.000 y 15.000 migrantes, según JUPOL.
Ceuta continúa en foto fija. Parada en el tiempo. Los vecinos de Ceuta afrontan una vuelta a la rutina lejos de la normalidad de cualquier otro mes de septiembre. Habrá policía cuando empiece el colegio y aumentan las situaciones de conflicto en la ciudad donde, según el sindicato de policía JUPOL, siguen entre 10.000 y 15.000 personas. Lo ha dicho este sábado el delegado en Ceuta, Antonio García, en el programa "Perspectiva Andaluza" de RAI. Los asentamientos en Ceuta no dejan de crecer. En una zona cercana a la playa del Trampolín se está levantando un nuevo poblado. Los migrantes manifiestan su intención de no volver a Marruecos y preguntan a los periodistas si se van a montar más campamentos. Pasan las horas viviendo en la incertidumbre, como los vecinos de Ceuta, que en la urbanización Las Colinas han instalado una valla para proteger sus viviendas. En otra zona de la ciudad, el nuevo campamento que se está construyendo en el barrio de Los Rosales tiene capacidad para acoger a 900 inmingrantes y está a solo 15 pasos de una escuela infantil que no ha podido abrir sus puertas.
El Gobierno continúa acondicionando determinadas áreas con el objetivo de albergar a los cientos de migrantes que todavía permanecen en las calles de la ciudad tras la entrada masiva de julio, entre ellas una junto a una escuela infantil, donde los operarios trabajan este sábado con protección policial. El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, subrayó el pasado miércoles que la habilitación de estos espacios es imprescindible para que se pueda llevar a cabo el proceso de identificación y posteriormente su retorno a Marruecos en la gran mayoría de los casos.
El Gobierno ha habilitado una parcela en Loma Colmenar, otra en los terrenos de La Hípica y una tercera en el polígono industrial del Tarajal y actualmente está trabajando en el acondicionamiento de una explanada situada en la barriada de Los Rosales, junto a la escuela infantil Nuestra Señora de África. Los trabajadores han acelerado el proceso para acondicionar esta zona ante las protestas de los trabajadores y de los padres por la proximidad de este emplazamiento con una escuela en la que están escolarizados niños de 0 a 3 años. De hecho, en los últimos días se han producido varias concentraciones en la zona para evitar el comienzo de las obras situadas frente a la escuela, las cuales han arrancado este viernes.
Los operarios, que el jueves tuvieron que paralizar la jornada laboral ante las protestas de los ciudadanos, están llevando a cabo este sábado el proceso de acondicionamiento con la presencia de efectivos de la Policía Nacional para evitar que se puedan producir incidentes. Los operarios están procediendo al montaje de dos carpas que albergarán a los migrantes que entraron ilegalmente y que todavía permanecen durmiendo en las calles o en los montes de la ciudad ante la falta de un espacio para dormir.
El sindicato CCOO reclamó este viernes "la búsqueda de una alternativa que permita compatibilizar la atención a las personas migrantes con la tranquilidad de las familias y el adecuado funcionamiento de los servicios públicos". Por su parte, la CSIF exige garantías de seguridad antes de la apertura de la nueva Escuela Infantil Nuestra Señora de África y ha solicitado al Gobierno ceutí "una actuación urgente antes de la apertura de la nueva escuela, prevista para el próximo 28 de septiembre". "El centro tendrá capacidad para aproximadamente 176 menores de entre 0 y 3 años, además de los trabajadores que prestarán servicio en sus instalaciones", han informado la central sindical, que ha pedido una visita técnica, una evaluación específica de riesgos y un pronunciamiento expreso sobre la idoneidad preventiva de mantener estos dispositivos junto a una escuela infantil.
Mientras tanto, ciudadanos ceutíes enfrentan septiembre sin atisbos de normalidad. Miles de personas siguen en sus calles. Desde el Centro de Atención al Refugiado, su director, Mauricio Valiente, ha apuntado en el programa Perspectiva Andaluza de CSR que el reparto a la península bajaría la presión. Desde la barriada de Loma Colmenar, donde se localiza uno de los embolsamientos de migrantes, tildan la situación de zona de guerra.