Las ausencias y la agenda digital marcan la XXX Cumbre Iberoamericana
CUMBRE DE MADRID
El encuentro se ha iniciado con un marcado contraste entre una ambiciosa agenda de cooperación y la fragmentación política en la región que se ha puesto en evidencia en una foto de familia con notables ausencias.
El plenario de la cumbre cuenta con la presencia en Madrid de 10 de los 22 líderes del continente. La cita está fuertemente marcada por notables ausencias en el máximo nivel, ya que como Brasil, Lula da Silva, México, Claudia Sheinbaum, y Venezuela, Delcy Rodríguez, no han viajado a España. La XXX Cumbre Iberoamericana se inició este miércoles oficialmente en Madrid con la ceremonia inaugural presidida por el rey Felipe VI y los discursos de apertura del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. El evento reúne a delegaciones de 22 países de la región para debatir, entre otros temas, la cooperación ante desastres naturales y el alcance de la inteligencia artificial.
En la jornada de este jueves el presidente de Argentina, Javier Milei, ha protagonizado una dura intervención contra el socialismo durante su participación en la XXX Cumbre Iberoamericana, celebrada este jueves en Madrid. Durante su discurso, el mandatario ha recordado las palabras del escritor y diplomático español Salvador de Madariaga, quien advirtió que "el socialismo es fascista en política y el fascismo es socialista en economía", y ha cargado contra ambas doctrinas al sostener que "concentran en manos de una minoría el control de las decisiones individuales y hacen de la dependencia económica un instrumento de dominación política".
A su llegada al encuentro, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, le ha saludado con frialdad. Posteriormente, en su turno de intervención, el jefe del Ejecutivo español ha alertado sobre un mundo cada vez más dividido y ha hecho un llamamiento directo a la unidad iberoamericana frente "al repliegue y el unilateralismo".
Por su parte, el Rey Felipe VI ha apelado al consenso entre las delegaciones asistentes, pidiendo a los jefes de Estado y de Gobierno que se "ciñan a la partitura" para que la música de la reunión suene "armónica" a pesar de los distintos instrumentos. A esta cita acuden un total de 10 de los 22 líderes del continente, con el objetivo de relanzar la influencia de la comunidad iberoamericana en el escenario internacional.