Alerta en el sector de la vivienda: expertos advierten de un desplome de la oferta y subida de los precios

DECRETOS

Publicado en el BOE el segundo decreto que incluye la prórroga automática de los alquileres y la indemnización a los inquilinos si el propietario decide resolver el contrato sin un motivo recogido en la norma.

01 oct 2026 - 15:03

El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado este jueves el segundo Real Decreto de Vivienda aprobado el martes en el Consejo de Ministros, que incluye la prórroga automática y sucesiva de los contratos de alquiler por cinco años y la indemnización a los inquilinos con al menos doce mensualidades si el propietario decide resolver el contrato sin un motivo recogido en la norma.

Sin embargo, a la víspera de su votación este viernes en el Congreso, este decreto corre el riesgo de que no llegue a entrar en vigor ni un día, ya que los decretos leyes entran en vigor tras publicarse en el BOE, pero en el plazo de 30 días han de votarse en el Pleno del Congreso para decidir su convalidación o su derogación.

Así las cosas, el Pleno del Congreso se convocará para las once de la mañana de este viernes. Y como el Gobierno ha querido acelerar esa votación renunciando al plazo de 30 días del que disponía, la prórroga automática de alquileres corre el riesgo de no entrar en vigor ni un día al haberse retrasado su publicación hasta hoy, a la vista de que hay una mayoría de PP, Vox y Junts que ya ha anunciado su voto contra.

Todo apunta, pues, que la derogación de este segundo decreto ley podría producirse el mismo día en el que debía empezar a estar vigente.

El Real Decreto prevé que al término del contrato y si ninguna de las partes ha comunicado en tiempo y forma el deseo de concluirlo, éste se prorrogará obligatoriamente por plazos sucesivos de cinco años, o siete años si el arrendador fuese persona jurídica.

El texto señala que en los casos en que el arrendador comunique válidamente la voluntad de no prorrogar el contrato conforme estará obligado a indemnizar al arrendatario con una cantidad equivalente, al menos, al importe de doce mensualidades de renta de una vivienda de análogas características a la arrendada.

"Dicha indemnización deberá calcularse, siempre que ello sea posible, en base al sistema estatal de referencia de precios de alquiler de vivienda, y en ningún caso podrá ser inferior al importe equivalente a una mensualidad de renta por cada año que el arrendatario haya residido en la vivienda, prorrateándose por meses los períodos inferiores al año y por días los inferiores al mes", prevé el texto publicado en el BOE.

La citada indemnización se abonará en el momento de la entrega de la vivienda, salvo que la ruptura del contrato sea para proceder a la venta del inmueble o porque la necesite el propietario o alguno de sus familiares hasta segundo grado de consanguinidad.

Tampoco procederá si las partes suscriben un nuevo contrato o si el arrendatario rechaza una oferta fehaciente de nuevo contrato que cumpla las condiciones establecidas en la norma. El decreto mantiene además las prórrogas extraordinarias para los casos de vulnerabilidad social y económica y para las viviendas situadas en zonas de mercado residencial tensionado.

La primera podrá alcanzar un año y la segunda, tres años, y esta última tendrá carácter preferente frente a otras prórrogas extraordinarias previstas por ley. El nuevo régimen será aplicable a los contratos de arrendamiento de vivienda habitual que estén vigentes cuando entre en vigor, respecto de los vencimientos del contrato o de sus prórrogas que se produzcan con posterioridad.

Los contratos que ya se encuentren en el periodo de prórroga previsto en el artículo 10.1 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) en su redacción anterior continuarán en ese régimen hasta su término y, después, quedarán sujetos a la nueva regulación. Para los contratos a los que resten menos de seis meses para vencer, el arrendador podrá comunicar su voluntad de no prorrogar con una antelación mínima de cuatro meses.

En el caso de los contratos que se encuentren en situación de tácita reconducción, quedarán sujetos al nuevo artículo 10 a partir del primer vencimiento de ese periodo que se produzca una vez transcurridos cuatro meses desde la entrada en vigor del decreto. Las comunicaciones realizadas antes de la entrada en vigor para poner fin a la tácita reconducción conservarán su eficacia y no darán lugar a la indemnización prevista en el nuevo régimen.

Además, la norma establece que la prórroga extraordinaria prevista en el primer decreto de vivienda no será aplicable cuando proceda la nueva prórroga del artículo 10.1 de la LAU. Cuando esa prórroga extraordinaria sí se aplique a un contrato cuyo propietario haya comunicado válidamente su voluntad de no renovarlo, el contrato finalizará al término de dicha prórroga, salvo que las partes acuerden continuar con el alquiler o suscriban un nuevo contrato.

En España, el ocho por ciento de las viviendas están en manos de los fondos de inversión. El resto, 92 de cada 100 pisos en alquiler, son de familias y ciudadanos de a pie que completan sus economías con estos ingresos. Los dos decretos aprobados ahor , según los expertos del sector, van a hacer que miles de propietarios saquen del mercado sus casas para alquilar y suban los precios

Algunos economistas son tajantes, si los contratos indefinidos salen adelante, que vienen a ser como un usufructo encubierto del piso, la oferta se hundirá para empezar más de un 20 por ciento. Desde la Asociación Española de Propietarios de Viviendas en alquiler, ASVAL, aseguran que estos decretos son una ruptura del ordenamiento jurídico español, los principios constitucionales y que se está usando al propietario como escudo social.

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