Málaga se tiñe de blanquiazul para empujar a su equipo a Primera
play-off de ascenso
Málaga vuelve a vivir días de gloria futbolística después de aquellos años de lujo y Champions con jugadores de talla mundial (Van Nistelrroy, Joaquín, Baptista, Isco, Saviola...).
Málaga vuelve a vivir días de gloria futbolística después de aquellos años de lujo y Champions con jugadores de talla mundial (Van Nistelrroy, Joaquín, Baptista, Isco, Saviola...). Ahora el objetivo puede parecer menor: subir a Primera, pero es toda una hazaña para un equipo hundido en Primera Federación, la tercera categoría del fútbol español.
Y la ciudad y el malaguismo lo viven con pasión. La Rosaleda va a ser una olla a presión con 30.000 aficionados empujando a sus jóvenes jugadores y los que no puedan estar tendrán pantallas en los exteriores de los bares para verlo, después de que el Ayuntamiento haya permitido a la hostelería sacar sus televisiores a la calle. Málaga está teñida de blanquiazul con banderas en los balcones y camisetas como uniforme del fin de semana.
El entrenador del Málaga, Juanfran Funes, artífice principal de este hito tras coger a un equipo muerto y darle tanta vida que acaricia el sueño de volver a Primera, ha destacado que "ellos -Almería- son más fuertes y más resistentes" y que por eso el Málaga tiene "que construir a partir de ahí para conseguir el sueño de tantos". Funes relató que el Málaga tiene "armas para competir esta eliminatoria" y también "talento en los jugadores", y añadió que el equipo "está demostrando mucha fuerza y eso suma".
El técnico ha hecho un llamamiento a llevar la pasión por el cauce de la deportividad en un partido declarado de Alto Riesgo porque "son dos equipos andaluces que luchan por estar en Primera y el año que viene habrá un equipo andaluz más en la máxima categoría. Disfrutemos de haber llegado hasta este punto ambas aficiones y dejémonos de buscar rencillas. Tenemos que dar una imagen de deportividad y de respeto", subrayó.