barhain victorius nuevo arcángel
El colista no tiene que ser rival para un Córdoba mejorado
ascenso a Primera
Se han agotado todas las entradas para la final por el ascenso a Primera entre Málaga y Almería, que arranca este domingo (21:00 horas) con la ida en La Rosaleda y la vuelta el próximo sábado en el UD Almería Stadium. En un partido declarado de alto riesgo, malaguistas y almerienses se juegan el billete a LaLiga EA Sports en la final del ‘play off’ tras superar a UD Las Palmas y Castellón en semifinales. Para esta cita a doble partido la expectación es aún mayor que en las semifinales.
El subdelegado del Gobierno en Málaga, Javier Salas, ha anunciado que el encuentro está declarado de alto riesgo por la Comisión Estatal contra la Violencia en el Deporte, circunstancia que obliga a desplegar un “amplio” dispositivo policial con un centenar de agentes para garantizar la seguridad antes, durante y después del partido. Esta circunstancia, que se repetirá en la vuelta, ha hecho que el cupo de entradas visitantes se reduzca. La afición del Almería ha recibido en torno a 300 por parte del club malagueño, y los hinchas del Málaga dispondrán de unas 180 localidades, el 1% de sus respectivos aforos.
La expectación, la ilusión y la euforia ya se respira por tierras malacitanas, donde se ven muchas camisetas malaguistas por las calles a la espera del día señalado. Este domingo, en los instantes previos al partido, la grada de animación malaguista Fondo Sur ha citado a su hinchada a las 19:00 horas en la recta de Tribuna de La Rosaleda, en la Avenida de La Palmilla, para un recibimiento al autobús del equipo.
Por su parte, la afición indálica se reunirá este sábado a las 17:00 horas en la Puerta 0 del Estadio de los Juegos Mediterráneos para despedir al bus de los suyos, que pondrá rumbo a la Costa del Sol sobre las 17.30 horas.
En el último partido que enfrentó a Almería y Málaga se dieron varios altercados entre aficionados radicales de ambos clubes que se saldaron con varios detenidos. Al término de aquel partido (3-2) también hubo una pequeña tangana entre jugadores.
“Dos equipos andaluces se van a jugar una final para estar en Primera. Tiene que ser la fiesta del fútbol andaluz. Tenemos que dejarnos de buscar las rencillas y las disputas. Hay que dar una imagen de deportividad. Va a haber un seguimiento muy grande de este partido”, decía el entrenador malaguista Juanfran Funes en la previa.
El técnico lojeño cogió al equipo en puesto de descenso y con los mismos jugadores, muchos de ellos canteranos, aunque con una identidad sobre el terreno de juego completamente diferente, sin complejos y con cifras de puntos y victorias inalcanzables para el resto de sus rivales, lo ha llevado hasta la final por el ascenso cuando estaba llamado a luchar por la permanencia.
Por esto y por las estadísticas, el Málaga tiene motivos para creer: en dos de las tres últimas temporadas, el cuarto clasificado logró el ascenso a Primera.
Por su parte, el técnico almeriense Rubi ha evitado los tópicos como el favoritismo o el mayor presupuesto rojiblanco, y aboga por hacer un buen partido en La Rosaleda, que allane el camino del ansiado objetivo de volver a Primera. Rubi respeta mucho al rival, del que se destaca la juventud, frescura e ilusión, pero no considera que sus hombres estén por detrás en eso.
Para la visita a La Rosaleda, el técnico catalán resta importancia al gran ambiente con 30.000 malaguistas en la grada frente a solo 300 almerienses.
También te puede interesar
barhain victorius nuevo arcángel
El colista no tiene que ser rival para un Córdoba mejorado
selección española
Los béticos Álvaro Valles y Marc Roca, a estrenarse como internacionales
Lo último
ATV | Sábado, 23:00 h.
"Ellas en la ciudad" retrata los barrios de la periferia de Sevilla a través de sus mujeres
ATV | Sábado, 21:30 h.
"Al Sur Conciertos" vibra al ritmo de Nueva Orleans con Gata Brass