El marido de Ana vive gracias a un trasplante de hígado: "Los donantes y sus familias son ángeles".
#Haztedonante
Es uno de los muchos testimonios de gratitud hacia la generosidad que supone la donación de órganos.
Quien recibe un órgano recibe mucho más que una nueva oportunidad de vida. También un inmenso regalo de generosidad. Por eso, el agradecimiento hacia el donante y su familia es eterno. Así lo expresan muchas personas trasplantadas, que sienten la necesidad de devolver ese regalo convirtiéndose en embajadores de la donación y transmitiendo a otros un mensaje de esperanza y solidaridad. Ana Pérez vio como su marido, al borde de la muerte, se recuperó gracias a un trasplante de hígado. "Son ángeles", dice de los familiares del donante que lo hizo posible.
"Mi marido lleva cerca de 15 años trasplantado y sigo a la vera de él. Y todos los días le doy las gracias a esa familia". Por eso, Ana pide "que se conciencie todo el mundo, porque nos puede pasar a cualquiera".