La lluvia, el viento y granizo dejan inundaciones en Almería y graves daños al olivar en Córdoba
TEMPORAL
El primer episodio de fuertes lluvias de este otoño ha dejado intensas tormentas en Andalucía, provocando 17 incidencias en la provincia de Almería debido a inundaciones en viviendas y cortes de carreteras. En la comarca cordobesa de la Campiña las precipitaciones y el granizo han castigado severamente al sector agrícola. Pueden seguir la evolución de las temperaturas en "Nuestro Tiempo"
En la provincia de Almería, las lluvias torrenciales de las últimas horas causaron un domingo complicado con multitud de anegaciones y desbordamientos. La localidad de Tahal registró el mayor volumen de precipitación, alcanzando casi 97 litros por metro cuadrado. Por su parte, Gádor se recupera tras recibir más de 55 l/m² en apenas media hora, una tromba que provocó el desbordamiento de ríos y ramblas e inundó varias viviendas. La rápida respuesta y solidaridad de los vecinos evitó que se produjeran daños personales.
El temporal dejó imágenes impactantes en otros puntos almerienses: en la plaza de Villaricos el viento y el granizo hicieron volar las sillas; en Olula la avenida principal quedó convertida en un río; y en Chirivel, en la comarca de los Vélez, la crecida de las ramblas volvió a cortar carreteras, no restableciéndose el tráfico hasta entrada la noche.
El granizo castiga duramente al olivar en Fernán Núñez y Montemayor
Por otro lado, una fuerte tormenta azotó en la tarde de ayer la zona de la Campiña cordobesa, afectando de forma directa a Fernán Núñez y Montemayor. En cuestión de minutos el cielo se oscureció y descargaron hasta 30 litros por metro cuadrado en menos de media hora, acompañados de un fuerte viento y granizo.
Desde primera hora de esta mañana, los agricultores de la zona evalúan los severos y desiguales daños en las explotaciones de olivar. La acción combinada del pedrisco y el viento ha derribado gran parte del fruto al suelo y ha dañado gravemente el que permanece en las ramas. En contraste con el campo, los cascos urbanos de Montemayor y Fernán Núñez solo sufrieron afecciones menores, como la caída de algún árbol, sin que se hayan reportado anegaciones en viviendas ni garajes.