La Justicia imputa por primera vez delito de piratería a los tripulantes de una narcolancha por embestir a una patrullera
NARCOTRAFICO
Un juzgado de Sanlúcar de Barrameda ha enviado a prisión provisional a los cinco ocupantes de una narcolancha que hirieron a cuatro guardias civiles en la desembocadura del Guadalquivir.
El auto judicial, al que ha tenido acceso Canal Sur, supone un firme endurecimiento en la respuesta penal contra las redes del narcotráfico y responde a una vía que la Fiscalía Antidroga llevaba meses reclamando. Hasta la fecha, este tipo de ataques se investigaban de manera habitual como delitos de atentado contra la autoridad, lesiones y daños. Sin embargo, el magistrado argumenta que el Código Penal no circunscribe la piratería al robo o secuestro, sino que incluye atacar violentamente una embarcación o a sus ocupantes, considerando que la narcolancha empleó su propia proa como un arma para embestir deliberadamente al barco oficial y facilitar la huida.
Los hechos se desencadenaron durante una peligrosa persecución de más de 30 millas en el río Guadalquivir, en la que los ocupantes de la lancha realizaron arriesgadas maniobras hasta abrir un agujero en el casco de la patrullera, provocando lesiones a los cuatro agentes a bordo. La gran novedad jurídica de la resolución es que la imputación de piratería alcanza a la totalidad de los cinco tripulantes, aunque solo uno pilotara, al entender el juez que existía una huida conjunta coordinada. Los arrestados permanecen en prisión provisional, comunicada y sin fianza, investigados además por contrabando, atentado, lesiones y daños.