De Medina Azahara a la Alhambra: el ataifor califal del siglo X que triunfa como 'el plato de Doraemon'
"DESPIERTA ANDALUCÍA"
Un grupo escolar descubrió la inverosímil semejanza entre la palmeta decorativa de una cerámica hispanomusulmana y el popular personaje de animación. El boca a boca entre excursiones infantiles y la repercusión en medios internacionales han convertido a esta pieza del Museo de la Alhambra en un fenómeno turístico global.
El Museo de la Alhambra de Granada alberga entre sus colecciones un reclamo turístico inesperado que atrae a visitantes de todo el mundo. Se trata de un ataifor del siglo X, procedente de la ciudad palatina de Medina Azahara, elaborada durante el periodo califal para el uso de la corte. Esta pieza honda de cerámica vidriada se caracteriza por su acabado exterior en melado, un baño interior de engalba blanco y una decoración central en forma de palmeta.
A pesar de su valor arqueológico como elemento representativo de la cerámica hispanomusulmana, la obra ha adquirido notoriedad internacional debido a su asombroso parecido visual con Doraemon, el gato cósmico.
El origen de este fenómeno se remonta a una excursión escolar cuando un niño observó que la palmeta central reproducía los rasgos del conocido personaje de dibujos animados. A partir de ese momento, la anécdota se difundió de colegio en colegio, provocando que cada grupo de escolares que visita el museo solicite ver la denominada «taifor de Doraemon».
Purificación Marineto, jefa de la sección de conservación e investigación del museo, destaca el impacto de la mirada infantil en la dinamización de la colección. Mientras que el público adulto suele acudir buscando obras tradicionales como el Jarrón de la Gacela o los Leones del Maristán, los niños van directamente a buscar este plato. La atención mediática en periódicos internacionales ha consolidado la obra como una de las mayores atracciones del recinto.
Desde el equipo del museo valoran de forma muy positiva esta popularidad, señalando que el entusiasmo por el personaje de animación funciona como un canalizador idóneo para dar a conocer el arte califal y acercar el patrimonio histórico de Granada al gran público.