Los hermanos fossores de Guadix, atendiendo a los muertos y rezando por los vivos
Granada
Tres ermitaños de la Misericordia cuidan del cementerio accitano. Fundada en 1953, la orden cuida también del camposanto de Logroño.
Los cementerios son lugares de paso para los vivos, pero en el cementerio de Guadix (Granada) hay tres frailes que viven todo el año. El camposanto es su hogar. Ellos son los Hermanos Fossores de la Misericordia, la única orden del mundo dedicada a atender a los muertos y rezar por los vivos. Una asociación religiosa católica masculina de carácter laico que se dedica al mantenimiento de los cementerio y a la asistencia en los entierros.
Con el toque de campana comienza la mañana para los tres frailes que, como ermitaños, viven en el cementerio de San José de Guadix. Primero hay rezar por la vida eterna de los muertos, y después trabajar para mantener el cementerio.
Esta orden se fundó en Guadix en 1953 y llegó a tener 28 religiosos repartidos por toda España, incluso en Jerez de la Frontera (Cádiz) y Huelva. Hoy solo quedan en Logroño, donde viven tres frailes, y en Guadix, donde se mantiene otros tres.
Fossor significa en latín 'el que cava'. Ellos empezaron cavando las tumbas de los finados y curiosamente en Guadix, tierra de casas-cueva, el fundador de la orden cavó su propia vivienda en el camposanto. Y aquí siguen, viviendo y rezando por los muertos accitanos.