Desalojado por segunda vez un edificio de Armilla dañado por los seísmos
Granada
Solo algunos vecinos habían sido autorizados a volver a sus casas desde los terremotos del verano. Los daños detectados en la estructura están siendo reparados y, según los informes técnicos, no es seguro permanecer en las viviendas.
El Ayuntamiento de Armilla (Granada) ha decretado el desalojo preventivo y temporal de un edificio de 36 viviendas a petición de la comunidad de propietarios y de la dirección facultativa encargada de las obras de reparación estructural del inmueble, que resultó afectado por los terremotos del pasado mes de agosto. La decisión responde a las condiciones de seguridad necesarias para ejecutar el proyecto de reparación definido por los técnicos contratados por la propia comunidad.
Los trabajos iniciales han permitido detectar un deterioro del hormigón de mayor alcance del inicialmente apreciado en seis de los pilares del edificio, que afecta a su núcleo resistente, informa el Ayuntamiento. Esta circunstancia obliga a intervenir sobre elementos estructurales y a modificar temporalmente los sistemas de apuntalamiento para poder acometer su reparación definitiva.
La dirección facultativa, designada por la comunidad de propietarios y responsable de determinar las soluciones técnicas para reparar el inmueble, ha comunicado al Ayuntamiento que la alternativa técnica elegida requiere que el edificio permanezca completamente desocupado durante la ejecución de las obras, que conllevarán el desmontaje y retirada de los elementos de apeo y apuntalamiento.
Tras recibir el escrito presentado el 22 de octubre por la dirección facultativa y la comunidad de propietarios, los servicios técnicos municipales realizaron una visita al edificio el día 23 y emitieron un informe en el que consideran justificada la necesidad del desalojo temporal para garantizar la seguridad durante la ejecución de las obras. El informe municipal señala expresamente que esta nueva medida responde a circunstancias sobrevenidas, conocidas durante los trabajos de reparación, y que son diferentes de las que motivaron el desalojo inicial y el posterior realojo parcial autorizado mediante decreto de alcaldía el pasado 19 de septiembre.
En aquel momento, el Ayuntamiento autorizó el regreso condicionado de los residentes después de que se validaran las medidas provisionales de apeo y apuntalamiento. Sin embargo, el descubrimiento de daños que permanecían ocultos y las condiciones técnicas necesarias para acometer su reparación han modificado la situación que permitió aquella autorización.
El nuevo decreto afecta a la totalidad de las 36 viviendas del edificio, con independencia de que se encuentren ocupadas o vacías, y establece que la prohibición temporal de ocupación deberá mantenerse hasta que finalicen los trabajos de reparación estructural. Para autorizar el regreso de los residentes será necesario que la dirección facultativa presente el correspondiente certificado final de obra, acreditando las condiciones de seguridad estructural del inmueble, y que los servicios técnicos municipales emitan un informe favorable que permita autorizar nuevamente su ocupación.
La mayor parte de las personas que habitaban las 36 viviendas no han vuelto desde el verano a sus casas. Otras, que sí fueron autorizadas a volver, ahora no tienen a dónde ir.
La comunidad de propietarios afirma haber recurrido por vía administrativa el realojo, aportando documentación de un arquitecto que lo desaconsejaba por riesgo de colapso del edificio. El Ayuntamiento, que ha ordenado los dos desalojos y el realojo, asegura haber tomado esas medidas con el aval de dictámenes expertos.
La Junta de Andalucía ha desactivado este viernes la fase de preemergencia del Plan Sísmico en Granada tras el descenso progresivo de la actividad en la zona.