Un fallo humano tras una avería en el sistema de seguridad, principal hipótesis del accidente
TRAGEDIA FERROVIARIA
Ha fallado el LZB, el sistema de seguridad de la alta velocidad que vigila la distancia entre los trenes y los frena automáticamente si hay peligro.Cuando eso ocurre se activa el sistema de seguridad convencional y los trenes avanzan con señales laterales y con órdenes que da por radio el centro de control de Atocha.
Los primeros datos sobre el accidente de dos trenes de alta velocidad en Urda, Toeldo, nos permiten reconstruir lo que ha ocurrido. Ha sido poco antes de las nueve de la mañana en el punto kilométrico 118 entre las localidades de Mora y Urda, en Toledo. El tren Iryo 6076 con 147 pasajeros, entre los que hay un bebé, estaba parado en la vía cerca de la estación de Urda. El Ave 2080 con 397 pasajeros, a más de cien kilómetros por hora, lo ha embestido por la cola. Los dos últimos vagones del Iryo han descarrilado y han caído por un terraplén. Ambos trenes venían desde Madrid hacia Andalucía
Ha fallado el LZB, el sistema de seguridad de la alta velocidad que vigila la distancia entre los trenes y los frena automáticamente si hay peligro. Esa avería ha provocado que ocho trenes se detengan en la zona del siniestro.
Cuando eso ocurre se activa el sistema de seguridad convencional y los trenes avanzan con señales laterales y con órdenes que da por radio el centro de control de Atocha. Desde allí se ha ordenado a todos los trenes reanudar la marcha. Pero el Iryo, por alguna razón, no ha conseguido arrancar, se ha quedado parado y el AVE tampoco circulaba, como es habitual en estos casos, a menos de 40 kilómetros por hora, es decir, a una velocidad que permita al maquinista frenar si ve un obstáculo en la vía. AVE iba a velocidad normal y ha alcanzado al Iryo que estaba parado. Serán las cajas negras las que arrojen luz en la investigación de este terrible accidente