Cuatro detenidos más en Granada por una red de peleas clandestinas en las que murió un hombre
Segunda fase de la operación
La investigación ha determinado que no se trata de hechos aislados, sino de una trama dedicada a organizar los combates entre personas sin hogar y con adicciones.
La Policía Nacional ha detenido a cuatro personas por la organización de peleas clandestinas en el distrito Norte de Granada. Los arrestos se han producido en la segunda fase de la operación GANT, que ha investigado una red dedicada a organizar enfrentamientos entre personas en situación de extrema vulnerabilidad. La investigación comenzó a raíz de la muerte de un hombre de 43 años, sin hogar y con problemas de adicción, tras recibir un puñetazo en la cabeza el pasado 12 de septiembre. Las imágenes que se difundieron en redes sociales ayudaron a localizar a los ahora detenidos, todos con antecedentes policiales y que están a la espera de pasar a disposición judicial.
La investigación ha descubierto que los enfrentamientos no eran hechos aislados sino que formaban parte de una dinámica organizada que se aprovechaba de la situación de los participantes. Fue, precisamente, el fallecimiento de ese hombre el que desencadenó que la Policía Nacional activara la investigación y un despliegue desde el 22 de septiembre que movilizó a agentes de caballería, UIP, UPR e incluso medios aéreos.
Gracias a la colaboración ciudadana, a las pesquisas orientadas a localizar testigos y a la recopilación de imágenes difundidas en redes, los investigadores lograron identificar a los responsables. Esas imágenes permitieron identificar al autor del homicidio, un hombre también en exclusión social, de 24 años, consumidor habitual de estupefacientes y sin hogar, que ya está en prisión por estos hechos.
Según la Policía, atendiendo a las características de las víctimas, la red podría estar sustentada en la aporofobia -el rechazo a personas en situación de pobreza-, una motivación que si se confirma supondría un agravante por delito de odio.
Tras la detención del autor material de los hechos, se inició una segunda fase de la operación para identificar a los encargados de la organización, el arbitraje y el control de las peleas que, además del riesgo físico para los participantes, los sometía a un trato vejatorio.
Esta fase ha permitido arrestar a otras cuatro personas acusadas de los delitos de homicidio y contra la integridad moral y acabar con esa red de peleas clandestinas que enfrentaban a personas en extrema vulnerabilidad.