Preocupación por el estado mental de los dos andaluces encarcelados en Guinea: "Están desquiciados ya"
"ANDALUCÍA MEDIODÍA"
Javier Marañón y David Rodríguez cumplen cerca de dos años de reclusión en un centro penitenciario de Guinea Ecuatorial bajo cargos de corrupción. Este sábado, sus famillias han convocado una nueva protesta para exigir su liberación.
Van a cumplir dos años encarcelados y, según detalla en el programa "Andalucía Mediodía" Aarón Marañón, hermano de uno de los afectados, las condiciones de internamiento se mantienen en parámetros críticos. Las condiciones "siguen siendo igual de malas en ese casi aislamiento en el que se encuentran, pero su estado es cada vez peor", ha explicado y advierte de que, más allá de las enfermedades crónicas, "el peligro que tienen mayor es su estado mental, que están desquiciados ya". Asimismo, recuerda que a principios de año se registró un episodio grave, indicando que "tuvimos un intento de suicidio a principios de este año y ahora en ese estado cada vez más desesperado pueden hacer cualquier cosa, es lo que más nos preocupa".
Ante la falta de respuestas oficiales y el estancamiento de las negociaciones, las familias han convocado una nueva protesta para este fin de semana en Córdoba con el objetivo de evitar que la situación de los dos andaluces caiga en el olvido y exigir de forma urgente una solución definitiva que permita su liberación inmediata.
La compañía que les contrató —perteneciente al grupo GMS de Granada— está en contacto con la familia. El empresario responsable "nos comenta que hay una negociación y nos va informando", si bien matiza que "esta negociación para llegar a un acuerdo y hacer un pago, que sería el rescate de ellos, lleva ya más de un año produciéndose y hasta el momento pues no ha llegado a concretarse".
Por parte de los círculos familiares, se cuestiona la eficacia de las gestiones diplomáticas del Ministerio de Asuntos Exteriores. Aunque se valora la atención consular, los familiares reclaman una actuación directa, recordando que "lo que llevamos pidiendo desde el principio [...] es que hagan algo efectivo para su liberación". Tras un periodo en el que "han padecido un aislamiento absoluto durante 15 meses en Black Beach, en el que no podían visitarlos ni la familia, ni el abogado, ni tampoco podían visitarlos un médico", el régimen de visitas se ha restablecido parcialmente en los últimos meses.