Última entrega de "Te echo de menos": ¿Qué pasa tras el reencuentro?

PROGRAMA 9

El reencuentro de la pasada semana fue muy emocionante, en la última entrega el equipo del programa ha querido volver a El Ronquillo para comprobar cuáles han sido los cambios, si los ha habido, en nuestras familias protagonistas. La primera conclusión a la que llegamos es que ellas se han convertido en amigas.

Agencias
04 jun 2018 - 00:00

A pesar de la diferencia de edad todas han congeniado y han iniciado una amistad que tienen la posibilidad de seguir alimentando. Por ejemplo, Reyes y Mercedes han intimado y llevan casi 50 años. 

Las mujeres han abandonado ese sentimiento de culpa que las invadía cuando veían a sus parajas haciendo las tareas del hogar. La experiencia de "Te echo de menos" ha servido para tomar conciencia de que hay que repartir el trabajo doméstico y las tareas de cuidado. El programa también ha servido para revivir amores. Por ejemplo, Juan y María José están viviendo una segunda luna de miel. Lo mismo les ha ocurrido a Juan y Geraldine.

Qué ha pasado en el último programa

María José, nuestra cocinera profesional, es la encargada de cocinar pero esta vez no estará sola, como tantos días en su casa o en la residencia: Juan, su marido, ha aprendido todo el estrés que María José acumula en su vida diaria así que trabajará codo con codo con su mujer, una María José que reconoce resplandeciente que desde que comenzó Te echo de menos… ¡Juan la acompaña ahora a la compra!, el mismo Juan al que había llevarle los zapatos al coche para que se los probara.

Ernesto y Sandra son ahora una familia más unida que comparte tareas como el desayuno de sus tres hijos, algo que estaba haciendo Chari, nuestra incombustible suegra. Salud y Mariángeles, hija y madre con una relación de amor- odio que no controlaban son ahora capaces de comprobar lo que una significa para la otra.

Teresa ha vuelto de su viaje de la Costa del Sol con un cuadrante bajo el brazo. Está dispuesta a que Mari, su madre, se levante del sillón y colabore más en casa. ¿Habrá dejado Mari de llamar tanto por teléfono? ¿respetará ahora los horarios y el tiempo libre de su hija? ¿Habrá conseguido Teresa que Mari haga al menos la comida a su tía Francisca, que pasa ya de los 90 años?

Manuel y Mercedes, nuestro matrimonio más longevo, comparten ahora mucho más en casa y fuera de ella. Uno de los cambios más profundos junto con el de la pareja formada por María José y Juan. Manuel ha echado tremendamente de menos a su mujer y ha dejado de ecir “Mercedes me limpia, me cocina, me lava…” El uso del plural ha llegado a esta casa en la que ambos viven desde hace más de medio siglo. ¿Habrán aprendido algo? ¿a compartir? ¿a darse cuenta de lo importantes que las mujeres son dentro de una familia? ¿en sus trabajos?

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