El cierre de un taller ilegal de motos robadas en Jerez provoca un tumulto con la policía
HOY EN DÍA
El barrio jerezano de El Chicle está tomado por los antidisturbios. Todo comenzó ayer con la clausura de un taller mecánico ilegal donde, al parecer, había motos robadas, abierto además a horas no permitidas por las medidas anticovid.
Cuando la policía nacional abrió acta para sancionarlo algunos vecinos se acercaron para protestar. El tumulto creció hasta degenerar en una auténtica batalla campal.
Fueron necesarios disparos de bolas de goma y salvas al aire, además de varias cargas para disolver el tumulto. Como resultado de estos hechos hay dos detenidos acusado de atentado contra la autoridad.
Nuevo episodio de graves disturbios en Jerez. Esta vez ha sido en la barriada Federico Mayo, en la Zona Sur, donde se producía anoche un gran enfrentamiento entre agentes de policía y vecinos por el cierre de un taller mecánico.
Tanto desde la subdelegación del gobierno como desde la policía nacional se constata un aumento de crispación por las medidas restrictivas de la pandemia.
Hoy el barrio jerezano popularmente conocido como El Chicle, es una zona tomada por los antidisturbios y sometido a una evidente tensión.
Todo comenzó este martes con la clausura de un taller mecánico ilegal donde, al parecer, había motos robadas, abierto además a horas no permitidas por las medidas anticovid.
Cuando la policía nacional abrió acta para sancionarlo algunos vecinos se acercaron para protestar. El tumulto creció hasta degenerar en una auténtica batalla campal que se extendió por todo el barrio.
Daniel Gallardo, portavoz e la Policía afirma que "es la crispación que se vive en todo el país ya, la situación es un poquillo complicada y los policías que actuamos en la calle vemos en los ciudadanos más tensión en el ambiente".
Y tanto creció la tensión que hasta el lugar se desplazó otro dispositivo de control de la policía nacional, cuatro furgonetas de la Unidad de Prevención y Reacción, que vigilaban los accesos a San Juan de Dios, otra barriada jerezana en la que se han producido disturbios esta semana y que sigue bajo vigilancia.
José Pacheco, subdelegado del gobierno en Cádiz, dice que "al principio han sido dos hechos aislados, uno la semana pasada y otro ahora. La gente está cansada tras catorce días cerrado, afectando mucho a la economía de las personas y todo eso se suma que al final la gente salte más de la cuenta".
Según la policía nacional la jornada de anoche se ha saldado con dos detenidos y un servicio de prevención establecido en la barriada para evitar nuevos conatos. Las autoridades confían en que relajación de las medidas por la disminución de casos de coronavirus traiga también algo de calma a la ciudad.