Antonio Orozco nos habla de los momentos más difíciles de su vida: "Llegué a pesar 127 kilos"
El hilo verde
En este primer programa, Toñi pasea con el cantante Antonio Orozco por Sevilla capital para bucear en las raíces andaluzas de su familia, ya que sus padres nacieron en Osuna.
Cuenta la leyenda japonesa que un hilo rojo invisible recorre el mundo uniendo a personas que están destinadas a encontrarse a lo largo de la vida. Toñi Moreno ha hecho suya esta filosofía en su nuevo programa, pero transformándolo al color verde para remarcar el vínculo de sus invitados con Andalucía, sus gentes, sus paisajes y valores.
En este primer programa, Toñi pasea con el cantante Antonio Orozco por Sevilla capital para bucear en las raíces andaluzas de su familia, ya que sus padres nacieron en Osuna. Toñi y Antonio visitan lugares de la ciudad que han marcado al cantante y hablan como nunca antes de aspectos personales y familiares del conocido músico.
Ambos hablan con calma y sinceridad sobre diferentes aspectos personales y profesionales. El popular autor de “Devuelveme la vida” o “Pedacitos de ti” no rehúsa temas delicados como el proceso de depresión que le llevó a cancelar su actividad profesional en 2024 y del que se encuentra completamente recuperado, la trágica pérdida de su padre en un accidente laboral siendo él un adolescente o las dificultades que tuvo para criar a su hijo Jan solo y teniendo que pasar largas temporadas fuera de su hogar.
Orozco confiesa que el documental que grabó sirvió para contar cosas que él sabía. "Pero el verdadero motivo fue mi hijo, que tiene ahora 19 años...Yo siempre he creido que para ser un buen padre hay que dar buena educación y buen ejemplo. Y ese documental es un ejemplo del sacrificio liberal, de la búsqueda, de no rendirse nunca" cuenta.
El cantante añade que lo que intentó fue ser amable consigo mismo y explica que hay mucha gente que pasan por la misma situación pero que no lo saben "como yo tampoco lo sabía en su momento". Él, dice, no era consciente de estar en un lugar donde no entraba la luz, y añade, "cuando tu haces 200 eventos, viajas y todo el tiempo lo dedicas a una sola cosa pues es una rutina viciosa que no te deja salir del círculo. Mi vida era ir al hotel y a rodar, pero en una conversación un poco más larga fue cuando nos dimos cuenta de que estaba en un círculo vicioso. Al final todo te lleva a un lugar que te hace plantearte un montón de cosas y preguntas, y ves que casi todo va en contra tuya y esto le pasa a mucha gente".
Orozco que llegó a ir a un psicólogo y le diagnosticó depresión, nos cuenta cómo fue: "él psicólogo me dijo que son comportamientos donde tu mismo te pones el palo en la rueda. Somos seres preparados para autodestruirnos. No necesitamos a nadie para acabar con nosotros mismos", concluye.
El cantante insiste en que es un proceso en el que no te das cuenta en un día al levantarte, sino que "fue un proceso de más de 15 años trabajando indiscriminadamente. Yo, en aquel momento, nunca recordaba cuando fueron mis últimas vacaciones. La vida me sacudió muy fuerte y trabajaba porque era necesario como la mayoría de la gente pero tuve que parar porque no estaba bien. Yo llegué pesar 127 kilos y no por comer en exceso sino por el desorden de mis horarios, las horas de sueños..." señala.
"El psicólogo me hizo varias pruebas, me contó lo que me podía pasar y me dijo que yo tenía que tomar conciencia de lo que me pasaba para poner remedio. Es un proceso de estrés donde llegué al límite y tenía que parar. Yo en aquel momento me ví obligado a suspender una gira de 111 funciones. Eso llevó semanas. Cancelaciones, devolver el dinero a los fans y pedir disculpas. Y menos mal que no me subí al primer avión de aquella gira sino hoy no estoy aquí", cuenta emocionado a Toñi.